Habían transcurrido tres horas de nuestro viaje en avión y no veía señales de estar cerca de aterrizar, la verdad me estaba cansando ya de estar en este avión, a diferencia de otros en los que había viajado, los asientos eran más cómodos y el espacio mas amplio, sin embargo, este pequeño avión no me permitía estirar las piernas. Me estiré en mi asiento y dirigí mi atención a Alonso quien se notaba bastante tranquilo, empezaba a sospechar que él si conocía el lugar al que nos estábamos dirigiendo. - Alonso, ya dime, ¿A dónde vamos? - Con exactitud no lo se señorita, solo me han dicho que el viaje será bastante largo. - Ya veo, pero preferiría saber que tan largo, ya que estoy bastante cansada y aburrida, y creo que sería más fácil de sobre llevar si al menos se c

