¿Madera para estar aquí? ¿Endurecer mi estomago?... estaban locos, de ninguna manera tenía vocación de asesina y mucho menos podría mantener mi conciencia tranquila con tanta sangre en mis manos, endurecer mi estomago era lo de menos, acá se necesitaba marchitar tu alma y petrificar tu corazón… pero debía mantenerme en silencio, solo así podía darme cuenta de las cosas, empezando por entender porque motivo aquellas que habían sido designado para atenderme no lo habían hecho a pesar de ser una orden y de haberles salvado la vida… pero supongo que seguían en la misma posición pensando que yo era una competencia o una clase de amenaza para ellas, y el hecho que les hubieran cancelado las cirugías implicaba que el pago por las mismas no lo obtendrían, definitivamente eso no ayudaba en nada par

