Raquel respira profundo y se ruboriza nuevamente siento vergüenza. Dorian termina por apretar los puños de sus manos conteniendo la ira y la molestia de todo lo que esta pasando a su alrededor. —¿Qué miráis acaso no tienen que estar trabajando o ir a sus puestos de almuerzos? —pregunta Dorian serio y con voz seca mientras se acerca a Raquel y le retira el cabello que tapa su cara lo hace para atrás a manera que el cabello le quede atrás cayendo a su espalda. —Yo no usaría el ascensor activo con mi novia para los revoques de cinto ochenta grados es muy incómodo, imagínate como abren la piernas que difícil es, para eso está la casa o los moteles —se atreve hablar un joven de alto de ojos claros que estaba tomando una taza de café. Raquel se queda sorprend

