Capítulo treinta y uno

2122 Words

Al siguiente día todos hicimos nuestra rutina, preparándonos para irnos a trabajar, yo me despedí de mi bebe y me fui, todo marchaba muy bien cuando de pronto recibí una llamada de Beti y me dijo tienes que venir al reclusorio, es muy importante. —Está bien. —conteste. Le expliqué a fray Fernando, me fui directo al reclusorio. Cuando llegue estaba el auto de mi tío Manolo, así que al verlo me preocupe más, así que me apresure a entrar, cuando lo hice ya Beti y mi tío me estaban esperando, cuando llegue hasta ellos les pregunte: —¿Que pasa porque la prisa? Entonces Beti me dijo: —Aun no lo sabemos, pero parece que algo, paso con los parientes y como tú eres la única familia, cualquier cosa tú tienes que decidir tú y el tío Manolo. —Pero como si nosotros somos los que estamos demanda

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD