—Pues mira pequeña bastarda, yo sé que tu tío Manolo desapareció y que tienen bastante tiempo sin saber nada de él, bueno pues yo sé dónde está, así que tú me sacas de aquí me das lo que te pedí y yo te digo donde está tu querido tío Manolo, esto es un trato, y mira tú licenciada esta de testigo y veras que yo cumplo lo que te comento. Entonces al verla no podía creer lo que me decía, eso quería decir que no sabía nada de lo que paso en el hospital psiquiátrico, pero me dio tanto asco que estuve a punto de vomitar, me quede viéndola y no cabía en mi cabeza que pudiera existir una como ella, entonces yo le dije sonriendo. —Hay Marta, Marta como puedo yo confiar en una persona como tú que no le interesan ni sus hijos, entonces que puedo yo esperar como puedo confiar en ti. Ella me contes

