Yo por un momento me quedé pensando y le dije a Beti. —Si diles que sí, sí, si los voy a ver. —De cualquier manera, no te preocupes porque como tu abogada puedo estar contigo si es que tú quieres. —Si Beti quiero que estés conmigo y seas testigo de lo que me van a decir, que realmente no sé qué tengan que decirme, yo solo tengo una pregunta para ellos y tengo curiosidad de saber su respuesta el porqué de mis papás, el por qué lo de mi tío, el por qué yo por qué. —Si hija tienes razón y tienes todo el derecho de saberlo. —me contesto mi tía. Al siguiente día me fui nuevamente con Beti al reclusorio, pues ellos ya estaban formalmente detenidos, cuando llegamos el primero en salir a verme fue Gerardo, con asombro vi lo derrotado que estaba, por un momento hasta lastima me dio, pero est

