La tía le dijo: —Manolo mañana te vas con nosotras a la casa, ya vas a estar con nosotras. Él solo movió la cabeza diciendo: —Si. Nos despedimos y nos fuimos a la casa, las dos íbamos contentas, pero al mismo tiempo tristes al ver que el aún no se acordaba de todo y de todas, entonces pregunte a mi tía. —Y a donde vamos a poner a mi tío. Ella me contesto: —Lidia se pasa conmigo a la misma recamara y esa la voy adaptar para tu tío. —O así que hoy tienes mucho trabajo. —Si. Y enseguida empezó a llorar, yo me estacioné de inmediato y le dije: —Pero que pasa tía, no mira ten paciencia mi tío va a recordar todo, pero tenemos que tener mucha paciencia. —Sí, sí, si yo lo sé, pero para mí es muy doloroso, mira Reneé tu tío y yo teníamos una relación muy bonita, él me amaba y yo a é

