Capítulo veinticinco

1942 Words

Los siguientes días las tres íbamos y veníamos del hospital, viendo al tío Manolo su salud progresaba muy lentamente, Lidia con los días fue mejorando, ya nos ayudaba con la casa, pues aun no podía salir sola, además tan pronto se recuperará tenía que ir con el psicólogo, pues le empezó a dar miedo salir a la calle y eso no era normal, decía mi tía, pero Beti dijo: —Porque mejor le decimos a la psicóloga que venga a verla para que, así como se va recuperando físicamente, también lo haga psicológicamente. Así que quedamos de acuerdo y se lo consultamos a Lidia, ella afortunadamente acepto y así lo hicimos, tres veces por semana iba la psicóloga a la casa para ver a Lidia, en lo que respecta a los expedientes de mi tío y de Lidia que tenía el hospital aún no se los entregaban todo, era cu

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD