Mariel estaba más que feliz al ver que había conseguido doblegar a Jaciel, su plan había salido a la perfección. Ahora podía relajarse un poco y seguiría haciendo sentir mal a su esposo para mantenerlo a su lado. Por la noche habían decidido visitar a la familia de Mariel querían presentar sus respetos para unificar a las dos familias. Ernesto no pensaba dejar pasar la oportunidad de convivir con una de las familias más importantes de la ciudad. Llegaron a la mansión De Anda y entraron. —Mamá, papá me da gusto saludarlos. —Hija te ves feliz y radiante ¿Cómo se sienten en su nueva vida juntos? —Muy bien mamá, estamos verdaderamente felices y con el nuevo integrante que viene en camino nuestra felicidad está completa. —¿A que te refieres hija? ¿Acaso estás embarazada? —Si papá, le da

