—Doctora De Anda ¿quiere asistir a la cirugía? —¿De verdad puedo, doctor Calvin? —Claro doctora, se lo importante que es su abuelo para usted y es una de nuestras mejores doctoras, puedo hacer una excepción algunas veces. —¡Gracias! Voy a prepararme. La cirugía duró bastante tiempo en la sala de espera Anthony y su madre acompañaban a Luis a esperar noticias, habían pasado más de cuatro horas y no se sabía nada a pesar de mantenerse tranquilo Luis se sentía impotente al no poder saber lo que sucedía dentro. Al filo de la media noche salió Daniela a la sala de espera, con su rostro cansado pero sereno. —Todo resultó muy bien, el abuelo está mejor que nunca en un momento lo pasarán a sala de recuperación y después a terapia intensiva. —¿No dijiste que está bien mi niña? ¿Porque lo tie

