—Siento mucho tener que retirarme, pero de verdad me siento muy agotada ¡Gracias por estar aquí! Los quiero mucho a todos. —Te llevo a la habitación. —No Anthony, déjame acompañarla. Betty ayudó a Daniela a subir a su habitación. —Ven te llevo a la cama. —No te preocupes Betty, puedes irte quiero darme una ducha. —Adelante ve, yo preparo tus cosas buscaré tu pijama. Con un abrazo Daniela agradeció. Betty se sentía mal por su amiga, estaría ahí para ella, apoyándola para que superara su pérdida de la mejor manera. Entró al baño para llevarle la ropa, después la ayudó a cepillar, secar su cabello y recostarse. —Descansa Dany, vendré a verte otro día. —Gracias Betty, eres mucho más que una amiga. Durante los diez días que estuvo en casa Anthony solo iba a la oficina dos

