Después de más de una hora terminó el pequeño concierto, Daniela estaba feliz ya no usaba sus tacones altos llevaba puesto unos zapatos converse blancos su elegante y costoso vestido estaba sucio de la parte baja pero ella sonreía. —Mi niña hermosa, nosotros nos vamos ya estoy viejo para estos eventos pero quería verte hasta el final, jamás te había visto así de feliz mientras vivías en la mansión. —Abuelo te quiero mucho. ¡Gracias por todo! —Cuida a mi pequeña Anthony. —Diviértanse en su luna de miel princesa, nos vemos a su regreso. Espero y nos traigan la noticia que mi hijo o hija tendrá otro primo. Todos se fueron y Daniela subió a cambiarse de ropa, volarían esa misma noche. Sentado en el sofá de la sala de estar ya esperaba Anthony mientras revisaba su celular, veía las fot

