Betty estaba feliz por las palabras de Luis, comenzó a llorar de felicidad sentía que su mundo estaba completo. _¡Sí, acepto casarme contigo! El café y el té se enfriaban sobre la mesa pero nada les importaba aparte de ellos mismos. —Vamos al departamento de Dany, tiene que saber que nos casaremos en cinco días. . —¿Qué, cinco días? —No quiero perder el tiempo y le estaré dando cinco días al planeador para que organice todo. ¡Oh! ¿No quieres que sea tan pronto? Perdona si te estoy presionando no quiero causarte ningún tipo de estrés. Luis lucía un poco preocupado y tomando sus manos la sentaba cuidadosamente mientras hablaba poniendo una rodilla en el suelo la miraba con demasiada ternura. Betty acarició su rostro con una mano y ahí la dejo mientras le respondía. —En cinco d

