"Conoce a la salamandra azul"
Angy.
Mirada imponente, aspecto juvenil pero con el cabello grisáceo que delata su edad. Así es la persona que se encuentra a cortos pasos de mí, ojos de un color azul oscuro como las profundidades del mar y tez blanca. Algo en esta persona me recuerda a Dylan y no tengo ni la más mínima idea del porqué, Mika se hace a un lado dejando olvidado por completo su estado defensivo en el que había entrado hace unos segundos.
Trisha se acerca a mi tomando mi mano con fuerza como queriendo decirme algo con ello, pero la verdad no tengo idea de que es. La persona frente a nosotros tiene una sonrisa encantadora pero a su vez aterradora, casi todos a mi alrededor se han quedado mudos y los pocos que estaban alejados han salido corriendo lejos de aquí.
¿Quién o qué puede ser tan peligroso para hacer que huyan un montón de locos asesinos?
—Que hermosa.
Incluso su voz es un impacto para mi cerebro, puesto que es como de locutor de estación de radio. Toma un mechón de mi cabello y juega con él entre sus dedos.
—Es muy llamativo. —Lo olfatea como sí se tratase de una exquisitez y siento unas profundas nauseas.
¿Acaso todas las personas peligrosas tienen este extraño fetiche?
Me echo atrás cuando caigo en la cuenta de que está muy cerca de mí y él me observa como sí tratase de taladrar en mi cabeza, conocer mis más profundos pensamientos y siendo sincera eso me asusta un poco.
— ¿Que las ha traído por aquí? —comenta sin dejar de observarme.
—Venimos a pedir ayuda, buscamos a salamandra azul.
Es mi amiga quien tiene el valor de hacerle frente y expresar nuestros deseos. En el momento en que deja de mirarme siento un enorme alivio, pero la mano de Trisha estrangula la mía pues ahora es ella quien está siendo observada con sumo interés.
— ¿Por qué?
Han sacado las armas a nuestro alrededor y se han puesto en modo de ataque, ruego a Dios no morir aquí porque aún tengo que salvar a mi chico y a mis amigos.
—Porque mi novio Dylan y mis amigos fueron encerrados en un manicomio por mi suegra la loca obsesionada con su marido que sufre esquizofrenia.
Respiro con dificultad por la manera atropellada en la que hablé, soy el espectáculo del día y al parecer la burla de los gemelos quienes ríen como si les acabara de contar un buen chiste.
—Bien. —Muerde su labio inferior y siento mis mejillas arder. ¿Por qué me recuerda tanto a Dylan? —Las ayudare a sacar a tu novio y amigos del manicomio del que hablas si me prometes algo. —La manera tan macabra en que ha pronunciado esas palabras me hacen detenerme a pensar en una sola cosa
¡Él es salamandra azul!
— ¿Qué? — una extraña opresión en mi estómago me indica que algo va mal, muy mal. Pero me da igual, los chicos cuentan conmigo para salir de allí aunque no lo recuerden o mejor dicho, aunque no me recuerden a mí.
—Te quedaras con tu novio a pesar de su problema mental compulsivo y obsesivo. —Frunzo el ceño al no comprender a que se refiere pero soy capaz de ver el rostro de mi amiga quien se ha quedado estática, muda y con una cara de sorpresa que me deja con la incógnita.
—Bien, no sé de qué habla pero sí. —Ríe por lo bajo y saca un pedazo de papel de su traje de alta costura.
—Por esto me llaman salamandra azul. —Un dibujo que parece haberlo hecho un niño entre los cinco o seis años por el mal diseño y los colores fuera de las líneas queda a la vista. —He estado esperando este momento desde hace mucho tiempo, ese manicomio del que me hablas me debe muchas cosas.
Asiento, no sé si estaré mal o no pero puede que él hombre imponente ante mi perdió algo muy importante por la culpa de la madre de Dylan...
Uno... Dos... Tres... ¡j***r!
Me quedó pasmada en el lugar mientras los demás siguen las instrucciones que les da la salamandra y Mika se le une para darle unos planos que tiene del sitio, Trisha se me ha quedado mirando como sí esperase que me dé un golpe con alguna roca y no la culpo.
¿Cómo no me di cuenta en un principio?, su parecido, sus gestos e incluso el respeto de Mika hacia su persona. No se debe a que sea un hombre peligroso, sino, más bien a que es alguien a quien quiera o no, debe respetar. Por amor al cielo es ¡Deylan Mikhail en persona!
—Acabas de darte cuenta que es el padre de los chicos ¿cierto? —asiento y Trisha ríe. —Eres muy lenta Angy.
Bufo y me acervo a donde se encuentran las personas que han decidido participar en el rescate. Los cuales no son muchos, en realidad son solo los gemelos, el hombre de físico parecido al padre de Dylan, la asiática y un chico con el cabello de colores arcoíris.
—Angy, apenas está iniciando en todo esto deberíamos dejarla en la reserva. —Menciona mi cuñado pero justo antes de que su padre comente algo me coloco en medio y arranco el plano de sus manos recibiendo toda la atención.
—Iré con ustedes, pateare traseros y sacaré a los míos de allí sin peros. —El rostro de mi cuñado se torna roja de ira y sé que lo he avergonzado frente a los demás pero no quiero ser tomada como una inútil aquí.
—Ira con nosotros. —Antes de que Mika pueda quejarse su padre le da una mirada fulminante.
—Ella quiere ayudar, dejemos que lo haga. No quiero tener que lidiar con el odio de Dylan cuando sepa que no complací a su chica, tuve que aguantar varios berrinches cuando se enteró de que era adoptado y créeme, no es nada lindo. —Dice mientras golpea el hombro de su hijo menor.
Una duda se instala de inmediato en mi cabeza y por ello no me quejo cuando el pelinegro me quita el plano de forma brusca. ¿Por qué se parece tanto a Dylan si él es adoptado?, una sonrisa siniestra se forma en el rostro de la salamandra al verme pero no dice nada.
¿En realidad que es lo que oculta esta familia?