Harry Me encuentro saliendo del hospital, y en el estacionamiento me encuentro con Sheila, parada cerca de mi camioneta, ella es consciente de que siempre la evito lo más que puedo y por eso se me aparece aquí ahora. —Buenas noches, Sheila— Saludo formal. —No me digas que ahora andas follando con internas— dice con veneno—Tan bajo has caído. —No entiendo de qué me estás hablando— digo y sigo mi camino. — Y sea lo que sea, m vida no es de tu incumbencia. Sheila me toma por el brazo y me gira hacia ella. —Si lo sabes—dice y veo rabia en su mirada—La tal Gretel, no pienses que no te vi cuando fuiste a sala de partos ¿Te estas acostando con esa estúpida? —Espera un momento, Sheila, no tienes por qué faltarle el respeto a Gretel. De todas formas yo no tengo porque darte detalles de m

