CLEO. Salir del apartamento de Alexander se siente como si mi mundo se estuviera cayendo a pedazos. Todo está mal. Todo está borroso. La mente la tengo distorsionada, como si todo lo que sucedió fue una alucinación. Como si todo fuera un sueño. Una pésima pesadilla de la que Alexander me va a hacer despertar con un beso, quizás algo más…. Todo duele. Me quiebro por dentro. Saber que lo perdí. Saber que me perderé con él. Son ráfagas. Son momentos. Son nuestros mejores y, a su vez, nuestros peores. La cabeza es como si se me fuera a desconectar del cuerpo porque duele horrores, porque titila, vibra. Los oídos es como si estuviera bajo del agua y el pecho… es lo peor. Las punzadas me hacen caer de rodillas en el asfalto, reventándomelas todas. Siento la sangre salir por cada pequ

