CLEO. Nunca pensé que caería tan lejos. Que me ahogaría tanto y que la vida aplastaría de esta manera. Me destrozaría. Estoy acostumbrada a vivir mal, ha sido mi día a día desde que tengo como cinco años, por lo que ningún golpe llegó a sorprenderme demasiado. ¿Golpes hasta la inconsciencia? Doloroso, pero pasable. ¿Castigos en la oscuridad? Ni modo, te acostumbras. ¿Violaciones? Pasaron. El punto es que todo siempre pasaba, todo después de un tiempo deja de doler. De molestar. De hincar. Yo solo me dejaba fluir, lo aceptaba y poco después ya no era algo que me molestara en la mente. Sabía que se acercaba algo peor. Sabía que sucedería. Pero nunca esto. Nunca algo tan vivo. El dolor que abarca cada fibra de mi cuerpo es tan inmenso que se me sale del cuerpo. Que siento que re

