— Yo solo cuido los intereses de mi cliente, y si en cinco días no da una respuesta positiva, serán embargados todos sus bienes e inclusive si el señor Blanchard lo decide le quita la empresa por completo y nos olvidamos del matrimonio y de todo lo demás.
— Lo mejor sería que se entendieran entre abogados, ya le acabo de comunicar al de la señorita Lía, para que se contacte contigo y hablen mejor sobre ese asunto, permiso que tengas un lindo día.
Yuli pasó por su lado y siguió caminando hacia la habitación de Lía, quien permanecía dormida, debieron suministrarle sedantes, porque se negaba a comer y descansar, estaba deshidratada y deliraba de la fiebre.
— Amiga mía, que triste me siento de verte así, sé que eres fuerte y saldrás de esto, pero debes comer y reponerte por favor.
Yuli le hablaba aunque ella no la escuchaba, le sostenía la mano y algunas lágrimas salieron, en estos momentos la única que queda a su lado es ella, quien tiene mucho que agradecerle a Lía por eso es fiel, inseparable e incondicional con ella.
Transcurrieron exactamente cinco días, donde mantuvieron bajo sedación a Lía , ese día el médico recomendó ya dejarla despertar para que ella comenzara a asimilar lo que había ocurrido.
Un ruido muy fuerte retumba en los oídos de Lía, suena como una corneta descompuesta y a la vez gritos desesperados de auxilio, esto la aturde y la despierta.
—¡Shshs!, hagan silencio por favor, me duele la cabeza.
El médico se acerca, le coloca una luz en los ojos y dice algunas palabras para dar a entender que está bien y al despertarse por completo, ve a su alocada asistente abrazándola.
— ¿Cómo te sientes Lía?
— ¡Me duele la cabeza!, pero qué hago aquí Yuli, el informe de la autopsia, mi hermana, ¿dónde está?, debo ir al cementerio.
Estaba preocupada de no haber cumplido con todo eso, intentó levantarse, pero Yuli no la dejó.
— Tranquila, Eva sigue aquí en la morgue, no se hizo el funeral hasta que tu estuvieras mejor y despierta.
— Yo..., ¿que paso amiga?, ¿que pasó en estos días con mi vida amiga —se sostenía la cabeza por el fuerte dolor que sentía, mientras exclamaba con pesar.
— Son cosas que pasan amiga y a veces no entendemos, pero debemos seguir, amiga mía, debemos seguir— Yuli la abrazó necesitaba un abrazo.
— No sé cómo, ni porqué debo seguir, esto es horrible Yuli, es horrible amiga— pasaba sus manos por el rostro.
— Mañana se hará el funeral, así que debes comer y reponerte si no te mantendré sedada el resto de tu vida me oíste.
— ¡Lo intentaré!.
— Bien, come un poco.
Yuli le había llevado una sopa de verduras que a ella le encantaba, y solo tomó el caldo el resto lo dejó, pero por lo menos había dado un paso de avance, ya con un mejor semblante aunque su mirada perdida, Yuli decide ponerla al día.
— Dentro de poco llegará tu abogado, él te hablará sobre el contrato de matrimonio y otras cosas, El Sr. Blanchard se ha mantenido preguntando por ti, claro no viene él, siempre envía al abogado prepotente— terminó de hablar y se quedó mirando esperando respuesta.
—Escuche mal, dijiste contrato ¿Cuál contrato? Y ¿cuál matrimonio?— preguntó sorprendida y el abogado entrando a la habitación, responde.
— El que hizo tu abuelo para que te casaras con Blanchard— anunció.
— No, yo no sé de qué contrato hablan.
— Tu lo firmaste Lía , ya verifique y es tu firma, de todas maneras aquí está una copia, la traje para que la leyeras.
Entregando las hojas, ella las recibe y comienza a leer, en efecto era su firma, algunas cláusulas como la de no tener vida marital; sin embargo debían convivir juntos, la de solo mantener una fachada de matrimonio perfecto ante la sociedad, nada que ya no supiera, sin embargo ella exclama.
— Pero ¿por qué sigue en vigencia este contrato si ese imbécil se casó con mi hermana?.
— Pero el contrato se hizo a tu nombre y tu recibiste el beneficio del dinero ya que él inyectó directamente el dinero al capital de la empresa, pero él no ha recibido su parte del contrato, que es publicar su matrimonio, lo que pasó ese día está en averiguación policial así que todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
— ¿Me estás diciendo que debo casarme con el asesino de mi hermana?—con la mirada encendida de rabia.
— Técnicamente es así, debes cumplir con el contrato Lía , de lo contrario él se quedará con la empresa y embargara tus bienes, te dejará en la calle y no puedes permitir eso Lía tu abuelo siempre quiso proteger sus bienes, herencia y empresas— dijo el abogado muy serio.
— Debo ir al baño— fue lo último que dijo Lía dirigiéndose al baño donde vomitó lo poco que había comido.
Salió del baño un poco confundida, no podía creer lo que ese hombre quiere sabiendo que su hermana murió en su boda y en su propia casa, quiera reclamar el bendito contrato, en ese momento recordó cuando firmó ese documento, el abuelo como en todo esto tiene sus manos metidas el la distrajo ese día haciendo que plasmar su firma.
No sabía qué pensar, qué hacer, no se sentía bien, no encontraba la salida de este laberinto.
— Lía créeme que si tu no salieras beneficiada en todo esto no te recomendaría casarte con Blanchard, es beneficioso para ambos , pero tu tienes más que perder si no lo cumples.
— Esto es descabellado, es maquiavélico, sádico, ese tipo es un psicópata, ¿quien me garantiza que él no me hará daño?
—Lía, la policía está investigando, los detectives estaban haciendo otras experticias supe que estaban en la mansión, deja que ellos hagan su trabajo, a ti no te pasará nada, nosotros te protegeremos—dijo Yuli ayudándola a sentarla en un sofá.
— Además Lía creo que si tu te casas y convives en esa mansión podrás identificar más rápido al asesino, en caso de que en realidad sea Daniel, o alguien de esa familia—sugirió el abogado.
Esto encendió el interés en Lía por casarse, quería descubrir quién había sido el asesino de su hermana, y más fácil era convivir en esa mansión y con el que tildan de asesino Daniel Blanchard.
—¿Cuándo se haría la boda?. pregunto Lía sin mucho ánimo.
— Pues notificaria hoy y mañana se haría la ceremonia — Dijo el abogado.
—¡Está bien, acepto! cumpliré con el contrato— sin ningún tipo de emoción o expresión.
Yuli al escuchar esto saca sus agendas y comienza a explicar todo lo del día siguiente.
— La ceremonia se haría a las 9:00 horas en la mansión Blanchard.
A las 10:00 horas se haría el servicio funerario para el sepelio en la capilla del cementerio Lirios Dorados.
A las 11:00 ya serías legalmente la esposa de Daniel Blanchard y pasarías a habitar su mansión, por que es lo que está estipulado en el contrato.
Todas tus pertenencias, ropa, accesorios y demás ya están empacadas—mira su reloj—en estos momentos ya deben estar camino a la mansión.
El abogado Alfredo y Lía quedaron con la boca abierta por como Yuli llevaba todo tan organizado.
— ¿Por qué tienes todo tan organizado si no sabías cuál iba a ser mi respuesta?—pregunto Lía .
— Pues hago dos o más cronogramas con las posibles respuestas que tu puedas dar y casi siempre atino a lo que vas a responder— sonríe después de decir todo esto abrazando sus agendas.
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