—Abuelo no entiende¿! verdad!?, no lo haré por más que me ruegues no lo haré, además no se quien es, y ¿qué gana él con todo esto?.
—El se llama Daniel Blanchard es un gran empresario un poco mayor que tú, pero sé que es un buen hombre y te tratará bien, él solo va a ganar un renombre y que la prensa no lo siga hostigando con falsas noticias sobre su vida privada.
—¿Hostigando?, ¿falsas noticias? ¿De que se trata abuelo?—preguntó Lía intrigada
—Los paparazzi lo persiguen hasta en el baño, los reportajes dicen que por feo y arrogante, no se va a casar nuevamente y que es un asesino, pero espera esto último es sólo medios de publicidad que usan las revistas para ser populares nada más, son patrañas hija.
—¡Patrañas! ¿¡asesino!?, ¿piensas casarme con un asesino?, esto es inaudito abuelo, perdiste la cabeza, ahora dime ¿por qué hacen tales acusaciones contra él?, si dices que es un buen hombre cómo es que de pronto es asesino no entiendo.
Lía estaba nerviosa y caminaba de lado a lado por la habitación, comiéndose las uñas.
—Es viudo, se ha casado dos veces, la primera vez fue en las Vegas con su prima y el divorcio salió practicamente al día siguiente, no se consumó y la segunda vez fue con la hija de un amigo, ella murió en un accidente él no tuvo nada que ver.
Ulacio comenzó a toser y se le dificultaba respirar.
—¿Qué pasa abuelo?, abuelo, abuelo— decía con preocupación mientras se acercaba para sostenerlo.
—Hija prométeme que te casarás con Blanchard promételo hija y así me muero en paz—decía con dificultad el anciano.
—¡Si! abuelo lo prometo, prometo casarme y solucionar esto, salvaré la empresa, pero no te mueras por favor, si lo hare abuelo.
Sus lágrimas salían a mares de sus ojos, su abuelo era su Pilar, su amigo, él que siempre estuvo con ellas.
Ulices se desplomó en la cama y Lía con gran rapidez salió de la habitación, en busca de ayuda, al cabo de un rato estaban en el hospital pasaron unos minutos y luego salió un médico.
— Familia Thiago, lo siento no sé pudo hacer nada más, el señor Ulices acaba de fallecer.
Esta noticia fue para las hermanas un gran golpe Lía, se sentía aturdida y decepcionada, se sentía culpable de haberlo molestado y ahora se quedaría ella sola con su hermana y un gran problema en la empresa principal la que le dejó su papá.
Era tanto el asombro de lo que estaba viviendo que no podía soltar ni una sola lágrima mientras que Eva lloraba a mares.
— No debo llorar para que Eva no crea que soy débil—Era lo que repetía en su mente mientras reprimía el deseo de llorar.
*FIN DEL FLASHBACK*
—¡Lía !, oye Lía!, Lía— decía Yuli tocando sus brazos.
Lía estaba muy afectada y distraída estaba de brazos cruzados frente a una ventana cuando se espabila es su asistente quien la estaba llamando.
— ¿Qué ocurre?— Preguntó con voz ronca.
— Debes descansar siéntate por favor — Insistió Yuli.
Ella hizo caso y se sentó, llevó una de sus manos al pecho y daba pequeños toques esto lo hacía para calmarse cuando estaba nerviosa o asustada.
En la mansión Blanchard se encontraba Daniel con su abogado, tratando de entender lo que había pasado.
— ¿¡Pero qué mierda pasó hoy!?.
se repetía una y otra vez el empresario mientras caminaba de un lado a otro con una botella de licor en sus manos.
— Debes mantener la calma, esto se puede convertir en un gran problema y no te conviene.
— Esto no debía terminar así, ella no debió morir— Repetía estas palabras con mucha nostalgia y lágrimas.
— Acaso ¿te gustaba Eva? — preguntó el abogado.
— Cállate pendejo, era solo una chica inocente con muchos sueños y ganas de vivir, era mi amiga la única en tantos años y por estar a mi lado le pasó esto, acaso estoy destinado a vivir solo y con esta maldición de ser viudo y asesino como me tildan en las revistas y prensa.
— Lo único que te digo es que te casaste y tu esposa está muerta, aún así no lograrás tu objetivo de quitarte la mala fama a menos que hagas una jugada.
— ¿¡Qué!? Una jugada, ¿de qué hablas?.
Pregunto muy cuerdo al parecer la adrenalina no dejaba que el alcohol que había consumido hiciera su efecto en el cuerpo de Daniel.
— Solo digo que "A Rey muerto, Rey puesto", así de sencillo, el contrato aún está a nombre de Lía así que ella debe cumplir, se murió una quedó la otra.
— Si que eres sangre fría, cómo crees tú que después de esto esa mujer quiera casarse conmigo, si antes no lo quería ahora menos.
—No es cuestión de querer, es cuestión de cumplir, Lo hará como que me llamo Alirio Cauro y como que soy el mejor abogado de esta ciudad, ya verás.
Al igual que Lía , Daniel pasó toda la noche en vela esperando los resultados de la autopsia.
En la mañana Yuli lleva café a su jefa, pero esta no lo recibe y está ansiosa por saber los resultados. Se abren las enormes puertas plateadas y sale un doctor un tanto mayor.
— Señorita Thiago, buenos días, lamento su pérdida, aquí está el informe detallado de la autopsia, era una joven muy sana, no se encontró indicio de que hubiera sufrido un ACV o INFARTO, los análisis en sangre arrojaron que tenía una alta dosis de un veneno letal el cual pasó muy rápido por las vías gástricas y luego contaminó todo su cuerpo ocasionando daño en todos los órganos internos haciendo que estos se detuvieron de golpe provocando la muerte instantánea de la chica, también los resultados arrojaron un alto porcentaje de Gonadotropina Coriónica, quiere decir que su hermana estaba embarazada, tal vez iniciando, dado que no tenía signos físicos de ello.
El rostro de Lía estaba pálido, sus ojos no tenían vida, no había reacción aparente, el médico continuó.
—Todo está sumamente detallado, en lo que le entregué y los detectives ya tienen su informe también. Lo lamento señorita Thiago.
Lía estaba aún tratando de asimilar todo y se comenzó a sentir mareada y su respiración estaba agitada, comenzó a ver todo oscuro y ya no supo más de ella, cayó al piso dándose un gran golpe en la cabeza.
La ayudaron a sentarse y a recomponerse, sin embargo, no mejoraba y fue llevada a emergencias todo esto era algo demasiado fuerte para ella.
Estaba deshidratada y en shock por todo lo que estaba viviendo, su hermana estaba embarazada, tal vez no lo sabía, ella no expresaba lo que sentía, su rostro estaba indescifrable y su mirada perdida, no articulaba palabra simplemente estaba ahí acostada sin ánimos de nada.
Alirio se dirigió al hospital para saber sobre los resultados de la autopsia y hablar con Lía sobre el contrato de matrimonio.
Se encuentra en el pasillo con Yuli y le pregunta por Lía .
— Hola buen día, soy Alirio Cauro, el abogado de Daniel Blanchard, vengo a saber sobre los resultados de la autopsia y sobre Lía — habló el abogado muy serio, con aires de arrogancia.
Yuli quien era muy astuta con las palabras respondió.
— Buen día, Alirio, la Señorita Lía Thiago es la única que maneja los resultados de la autopsia y ella en estos momentos no puede atenderte.
— ¿Ocurre algo?, tenemos todo el derecho de estar informados— reclamó el abogado
—Si, ella no está bien de salud, la tuvieron que sedar porque no ha tomado muy bien lo que está pasando,
— Entiendo, se que es algo muy doloroso, pero los negocios son negocios, entonces ya que eres su asistente, aprovecho de dejarle por acá el contrato de Matrimonio.
— ¿Contrato de matrimonio?, ¿Cuál contrato? ¿de que hablas?
—Aun está el contrato de Matrimonio que se firmó a nombre de la señorita Lía Thiago.
—¿Estas ciego o eres estúpido?, no ves por lo que ella está pasando y tu vienes a hablarme del contrato de matrimonio— Expreso Yuli molesta.