Capítulo VI-1

2007 Words

CAPÍTULO VI Cuando tomó la vereda que desembocaba en La Abadía, lord Heywood pensó que la vieja casona se veía muy hermosa, a pesar de que el cielo estaba nublado. Como el día había sido caluroso y sopló muy poca brisa, se había sentido mejor cuando condujo sus caballos a toda velocidad que cuando se vio obligado a aminorar el paso. Ahora, al llegar al hogar, sintió como si hubiera salido el sol y aunque sabía que distaba mucho de ser cierto, La Abadía parecía ofrecerle refugio y seguridad. Durante los últimos kilómetros, los caballos, instintivamente, apretaron el paso, como si supieran que su establo se encontraba a poca distancia. Dieron la vuelta al patio de grava con gran estilo y se detuvieron junto a los escalones. Carter bajó corriendo al encuentro de lord Heywood y mientras s

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD