La ansiedad se apodera de Rebeca, ya ha pasado suficiente tiempo luego de que su hermano la llamara; no pudo haber otra noticia tan buena como la que le brindó su hermano. Al fin podrá sacarse la espina de aquellas personas que lo único que quieren es hacerle daño; Rebeca camina de un lugar a otro, ha pasado demasiado tiempo. Toma su teléfono móvil y decide llamar a Alex. Por más que lo intentó sin descansar, nunca obtuvo respuesta alguna; presiente que algo anda mal, piensa salir en su búsqueda hasta la casa, pero decide mejor esperar un poco más. El hecho de ir a casa de su familia solo crearía más caos, al igual que no le permitirían ingresar. Siente temor que por su culpa a Alex le haya sucedido algo. La información que él tiene a su alcance es demasiado delicada, y donde alguien ll

