Fuego (+18)

1344 Words
+Camila+ A este punto ya no me importaba si éramos de la misma especie o lo que sea, mi cuerpo estaba totalmente expuesto para el, me atreví a ser un poco mas valiente y desvestirlo, a lo que el me ayudo con gusto mientras se tomaba su tiempo devorando mis labios y mi cuello; al verlo sin nada que estorbara en su cuerpo me di cuenta que era verdad, todo el era músculos, piel perfecta y con un tatuaje que apenas llamo mi atención, en su cuello llevaba un tridente con unas figuras extrañas al rededor, esperaba que mi mente recordara preguntar después que significaba eso. No tuve mucho tiempo de admirar por lo que mi cuerpo sentía su toque cada vez mas placentero, el solo estaba en bóxer y sentía que iba a perder la razón; de su piel se desprendía un calor exquisito , tenia tanto deseo de rozar mi piel contra la suya, pero mi orgullo me decía que era el quien debía buscar mi toque, así que solo dejaba salir uno que otro gemido y mantenía mi cuerpo recto hasta que el tomara mas iniciativa. +Damián+ Este cuerpo tenia necesidades y una parte de mi se moría por satisfacerla, hasta que no quedara ni una gota de energía en su delicado cuerpo, me separe un poco de ella, lo que me valió una mirada de enojo de su parte hasta que vio el motivo, enganche mis pulgares en lo que me quedaba por retirar, liberando mi excitación para su asombro, abrió los ojos como platos y mi ego se inflo a mas no poder, seguro era la primera vez que miraba semejante espécimen, le mostré una sonrisa perversa y ella solo mordió su labio ligeramente. -No vuelvas a hacer eso, ese es mi trabajo. Completamente desnudo me acerque a su cuerpo nuevamente, mi m*****o se endurecía mas cuando la abrace por la cintura pegándolo en su abdomen, mi cuerpo estaba diseñado para crear la mayor satisfacción posible, irradiaba calor a su paso, baje una de mis manos a su centro mientras mi dedo medio se abría paso entre sus pliegues resbalándose con una facilidad increíble, ella estaba húmeda y lista para el momento. -¿Me deseas?- pronuncie sin mas dejando salir una risita ronca que le provoco escalofríos. -No firmare aun...- estaba muy excitada pero aun tenia su mente clara. -No iba a pedírtelo, solo te estoy preparando para mi- una risa mas fuerte retumbo desde mi interior. Me atraía su actitud aun en esta situación; quería llevar esto mucho mas lejos, así que bese su cuello hasta bajar a uno de sus ya duros pezones, su cuerpo respondió echando su cabeza hacia atrás, poniendo todo su cuerpo a mi disposición, esperaba no estar fuera de practica y hacerla pedirme mas en cuanto recuperara su fuerza, mi mano que la había sujetado por su cintura bajo a su trasero masajeando un lado para después darle un ligero apretón. -¿Estas segura de esto Camila?- susurre en su oído con una voz ronca -Si . Solo eso necesitaba, su aprobación para colocar mi dureza en su entrada y deslizarme hasta lo mas profundo en su interior, mi idea era ser suave con ella, pero sus acciones tenían otros planes, mi naturaleza era adicta al dolor, Camila impulsivamente mordió mi hombro en cuanto llegue al fondo, hizo que en lugar de moverme lento bombeando dentro y fuera de ella mi m*****o aumento mas su grosor y la tome de la cintura moviéndome a un ritmo mas rápido de lo que debería, sus piernas me aprisionaron, quizás su cuerpo también deseaba mas de lo que yo esperaba dar. No me era suficiente, su cuerpo empezó a mostrar una ligera capa de sudor, sus ojos apenas y permanecían abiertos, mi lado dominante no le iba a permitir que me mostrara fragilidad ahora. -No dejes de verme Camila, o me detendré. Abrió un poco mas sus ojos para verme tomar su cuerpo con rudeza, mis embestidas eran constantes, se podía escuchar como su cuerpo chocaba con el mío, aun así no era suficiente, una de mis manos subió su pierna hasta mi hombro dejándola en una posición mas expuesta, su lado salvaje atrajo mi cabeza y me beso sin contemplación mientras yo no paraba de introducirme en ella tanto como podía, estaba perdiéndose en la lujuria que yo podía darle, si ella iba a ser mía, lo seria por completo, lo que le hacia sentir a este cuerpo, la mirada que se clavaba en mi. No estaba muy seguro del sentimiento pero si de lo que podía llegar a hacer por ella, estaba dispuesto a congelar una parte del infierno para llevarla conmigo y tenerla cómoda por toda la eternidad, que por su voluntad no quisiera apartarse de mi lado, me perdí en mi egoísta deseo pero nunca me detuve, estaba mas que dispuesto a darle el placer que necesitaba esperando que algún día ella fuera que me pidiera repetir lo que estábamos haciendo, salí de su interior , con su respiración agitada me dio una mirada molesta, sus piernas colgaban hermosamente de la encimera, atraje una silla alta frente a ella. -¿Porque?- su cara de confusión me parecía adorable. -Tranquila preciosa, solo me ha dado algo de hambre- tome asiento y subí sus pies a la encimera- tu solo disfruta. Enganche mis manos en sus muslos abriendo sus piernas pasando mi lengua entre sus pliegues degustando su sabor, era dulce como ninguna otra, ella no pudo evitar tener sus manos quietas, así que mientras soltaba gemidos deliciosos al aire tiraba de mi cabello, esta mujer me volvería loco solo si yo se lo permitía, introduje dos dedos en su interior a un ritmo regular mientras succionaba y mordía con suavidad su clítoris, sus piernas vibraron de manera intensa y mis movimientos aumentaron también, ella estaba cerca de lo que yo buscaba con desesperación, hasta que succioné con fuerza una vez mas y su tan preciado orgasmo se vació por completo en mi boca, una sonrisa de satisfacción apareció en mi rostro. Camila estaba roja como un tomate y sus extremidades débiles; me lo esperaba después de lo que hicimos, la tome en brazos llevándola a su habitación, entre en el baño dejándola sentada en la taza, la llene lo suficiente con temperatura agradable y lave su cuerpo, se limito a verme pasar la esponja por su piel y lavar su cabello, no lo sabia pero era la primera vez que hacia esto por una mujer. -Damián, ¿Por qué haces esto? -¿Quieres la verdad? -Si -Intenta levantar tu pierna o un brazo, lo que sea. No podía hacer mas que débiles movimientos y hacer una mueca de esfuerzo por moverse, no me gustaba esta parte de mi, pero por alguna razón me sentía orgulloso de haber hecho bien mi trabajo en esta ocasión, seguí lavando su cuerpo, Camila evitaba mi mirada porque la hacia sonrojarse, la saque de la tina y le envolví en una toalla para llevarla a su cama. -Deberías llamar a tu trabajo a primera hora, mañana apenas y podrás levantarte-me gire para salir de la habitación. -Espera- me detuve en el marco de la puerta- esto, ¿se repetirá? El lugar estaba a oscuras, pero mi vista era mucho mejor así, se sonrojo y mordió su labio, se que intentaba esconder sus intenciones, pero yo mas que nadie se los deseos mas pecaminosos y oscuros de los humanos, sin duda esto iba a ser algo que me encantaría repetir, pero a mi manera, no la iba a dejar descansar en mucho tiempo si se daba la oportunidad. -Solo si me lo pides preciosa, tus deseos son ordenes y no me contendré la próxima vez. No dijimos mas y abandone su departamento, ahora que ya estaba libre de esto, Esteno iba a pagármelas y muy caro, nadie iba a acercarse a Camila con ningún tipo de intención, ni humano, ni demonio, Damián Dagger no era alguien con quien jugar y con el diablo mucho menos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD