-¡Rachel! -Cuando estaba a punto de dejarme llevar sentí que me llamaban, era la voz de Jae, así que rápidamente me solté del agarre de Jimin y me acomodé la ropa.
-¡Me están buscando! Así que yo salgo primero y tú después ¿Entendiste? asegúrate que nadie te vea, no quiero rumores… -Le dije a Jimin, mientras me apresuraba a salir.
-¡Claro como ordene la señorita! -Me dijo con una sonrisa maliciosa…
Agradecía al cielo que Jae hubiera aparecido en ese momento, sino, hubiera dejado salir mis mas oscuros deseos y me hubiera expuesto ante él, hasta ahora había podido ocultarlos bien, pero ya se me estaba comenzando a dificultar, pues este chico tenia la habilidad de romper todas mis barreras con tan solo hablarme o tocarme.
-¿Estas bien? ¿Por qué sales de ese salón? ¡Estas pálida! ¿Pasó algo? -Jae no dejaba de hacerme preguntas, y yo no sabia que contestar.
-¡Estoy bien! Solo tengo un poco de hambre ¿Por qué no estas en la cafetería? Dije que los vería ahí… -Le dije, tratando de tranquilizarme un poco.
-¡Pues como no venias decidí venir a buscarte! Vamos Seo Joon nos está esperando ya.
Comencé a caminar con ella, pero antes decidí mirar hacia atrás para ver si ya Jimin había podido salir, me sentía nerviosa, solo esperaba que nadie nos hubiera visto, ya tenia suficientes problemas como para sumarme otro.
Después de comer con los chicos, decidí ir a un balcón que había por la escuela, para llegar a ese lugar había que subir unas escaleras, por lo general siempre estaba solo, así que me gustaba mucho ese lugar, ya que podía pensar y tener un momento a sola…
-¡LO ODIO! ¡LO ODIO! TODOS EN ESTA ESCUELA ESTAN LOCOS QUISIERA QUE TODOS DESAPARECIERAN… -comencé a gritar y sacar todos mis sentimientos, sentía que era algo necesario.
-¿Por qué eres tan ruidosa? -Una voz salió de la nada… casi muero de un infarto.
-¿Quién anda ahí? -Dije, buscando a ver de donde venia esa voz.
-¡Pensé que este lugar era tranquilo para estar solo y poder dormir! Pero ya veo que no soy el único que lo conoce… -Seguían hablándome y no sabía de donde venia la voz ¿Me estaba volviendo loca?
-¿Quién eres? -Volví a preguntar… cuando de repente sentí como de unas de las escaleras baja un chico, casi de la misma altura que Jimin, delgado, labios rosaditos, tenia el cabello n***o, mirada penetrante.
-¿Por qué haces tanto ruido? -Volvió a decirme mientras rascaba su cabeza.
-¡Lo siento! Pensé que estabas sola…
-Pues ya viste que no…
-¡Espera! Tú no eres… ¿Min Yoongi, el amigo de Jimin? -Le dije algo asombrada… pero ¿Qué hacia él aquí?
-SI… soy Yoongi, aunque mis amigos me llaman Suga…
-¿Qué haces aquí? -Volví a preguntar, aun sin salir de mi asombro.
-Intento dormir… ¿No ves? Pero llegó una chica escandalosa y ya no pude…
-¡Lo siento! Ya te dije que pensé que estaba sola…
-Bueno como ya no puedo estar tranquilo aquí me voy… Adiós escandalosa… -Me dijo mientras bajaba la escalera… ¡Qué chico tan raro!! Por lo que sabia era el que menos se relacionaba con la gente, aunque todos tuvieran la fama de ser unos mujeriegos…
…
El día pasó sin novedad, pude estar tranquila el resto de las clases, hoy no tenia entreno de la clase extra así que me iría a mi casa, Jae y Seo Joon no me podían llevar hoy a casa, así que tomaría el autobús. Cuando iba a salir de la escuela comenzó a llover ¡Genial! ¨Soy la chica con mas suerte en este mundo¨ preciso hoy el día que no traigo un paraguas llueve…
Iba a disponerme a salir, no tenía otra opción, correría hasta la parada del autobús, esperaba no mojarme tanto, cuando de repente siento que alguien pone un paraguas arriba de mí y lo dejan caer. El paraguas se sostuvo con mi hombro,
-¡Ey! Espera… -Vi como un chico camino dejándome con el paraguas ahí.
-¡Ey! -Seguía llamándolo, pero seguía sin detenerse o hacerme caso. Así que decidí correr detrás de él.
-¡Ey! ¿Eres sordo? Esto es tuyo… -Cuando lo alcancé y tomé su hombro para girarlo, me llevé una gran sorpresa era Suga.
-¿Tú? -Le dije con asombro…
-Te vi debatiendo si debías mojarte o no, supuse que no tenias paraguas, así que te presto el mío… -Me dijo. Era extraño, aun cuando había sido un gesto bonito, cuando él lo decía era como si nada en esta vida le importara.
-¡Gracias! Pero no quiero que te enfermes por mi culpa… -Le dije, tratando de regresarle el paraguas.
-Tengo mi auto cerca, así que no, no me voy a enfermar… Además, no es nada… ¿Por qué tanto problema? -Me dijo mientras seguía caminando. Yo seguía ahí, detrás de él, intentando que por lo menos ninguno de los dos se mojara con la lluvia.
-¿Por qué haces esto? -Le pregunte…
-Ya te lo dije… y bueno… -Se quedó pensando unos segundos….
-¿Bueno qué? Termina la idea… -Le dije.
-Porque eres la chica que le gusta a mi amigo… -Me dijo dándome una sonrisa. A pesar de que el chico lucía algo frio su sonrisa era demasiado tierna, parecía un gatito.
-Es solo un capricho que tiene tú amigo conmigo…
-¿Eso crees?
-¡Si!
-Bueno… ya entiendo porque tiene ese capricho contigo… -Me pareció raro eso ultimo…
-¿Por qué lo dices? -Le pregunte, no podía quedarme con la duda…
-Me reservo mis comentarios… adiós escandalosa… -Me dio una sonrisa y se fue, dejándome ahí.