CAPITULO 17 TE TRAJE ESTO

833 Words
Por fin pude llegar a mi casa, gracias al paraguas que me había dado este chico no me mojé tanto. Saludé a mis padres y rápidamente me fui a cambiar de ropa, no quería enfermarme, además que me había enterado de que habría una competencia de boxeo y quería participar en ella, así que por ningún motivo podía enfermarme. Me di una ducha con agua caliente, me puse algo cómodo para así poder bajar a cenar con mis padres. -Rachel baja, un compañero de tú escuela vino a visitarte… -La voz de mi madre llamó mi atención ¿Un compañero? No podían ser los chicos porque me dijeron que iban a estar con sus padres, además mi mamá ni siquiera los anuncia simplemente los deja subir, así como así a mi habitación, ellos ya forman parte de la familia. Entonces ¿Quién podría ser? -¡Ya voy madre! -Aun no me terminaba de arreglar, así que le dije que bajaría en un rato. Por fin había terminado, me demoré un poco porque me estaba secando el cabello, solo esperaba que mis padres no me fueran a regañar por hacer esperar al supuesto compañero que me fue a visitar. -¿Qué haces tú aquí? -Cuando baje a mirar quien era, no podía creer ¿Este chico no se cansa de perseguirme? -¿Qué son esos modales Rachel? -Me dijo mi madre dándome una palmada en el hombre. -Tu compañero vino a visitarte ¿Por qué tratas así a la visita? ¿Eso es lo que se te ha enseñado? -Dijo mi padre también. -No se preocupen señores… ya estoy acostumbrado a que me trate así -Dijo Jimin con una cara inocente. -No le crean a este chico… solo está actuando como alguien decente… -Dije inmediatamente. -¿Estas bien? ¿Te sientes enfermas? Tú no eres así de grosera -Mi madre comenzó a tocarme la frente revisando que estuviera bien. -¡No tengo nada! -Le dije quitando sus manos. -¿Ya cenaste? -Le dijo mi madre a Jimin… -No se puede quedar…. -Dije de inmediato. -¿Quién dice que no? Claro que puedo… no he cenado mi señora -Dijo el chico con una sonrisa amable. Estaba perdiendo la paciencia. -¡Vamos todos a la mesa! -Dijo mi padre. Ya estábamos todos en la mesa, mi madre nos había servido a cada uno. -¿Qué pasa? ¿No te gusta este tipo de comida? -Le dije con una sonrisa victoriosa a Jimin… -Esta todo delicioso ¡Muchas gracias! -Dijo el chico, seguido de meterse un bocado de comida a la boca… no podía creer su actitud, este no era el chico que yo conocía, se comportaba como una persona super educada y humilde y claramente no lo era. -¡Ya puedes dejar de fingir! -Le dije… -No sé de que hablas… solo estoy disfrutando de la comida que me brindo tú familia… -¡Pero que chico tan amable y guapo! ¿No es así Rachel? -Yo solo le torcí los ojos a mi madre, sabia que ese era solo una escena que estaba montando este chico, pero lo que no sabia era por qué lo hacía. Terminamos de cenar, este chico cada vez me asombraba más, pues se ofreció a ayudarme a lavar los platos y arreglar la cocina, no sabia que era lo que realmente esperaba con esto, pero debo decir que cada día me sorprendía más. -¡Dime! ¿A que viniste hasta acá? -Le dije ya cuando estábamos fuera de la casa, mi madre me había obligado a despedirlo. -Supe por Suga que habías alcanzado a mojarte, ya que no tenías paraguas, él te prestó el suyo, pero igual te cayeron una que otra gota y no quería que te enfermaras, así que vine a traerte eso… -Alzó su mano y había una pequeña bolsa. -¿Qué es eso? -Le pregunté algo extrañada. -Son medicinas para el resfriado… -Pero si no estoy resfriada… -Le dije. -Pero te mojaste y es mejor que evitemos que te enfermes, déjame y te toco la frente… -Me dijo, alzó su mano y la puso en mi frente, yo intenté detenerlo, pero... -No seas terca, déjame ver… además no voy a hacerte nada… -Me dijo cuando intenté detenerlo. -Estas un poco caliente, creo que tienes algo de fiebre, yo traje por aquí unos parches refrescantes ¡Te pondré uno! -No es necesario… -Le dije. -Ya te dije que no seas terca… déjame hacerlo -No quise seguir discutiendo con él, realmente su mirada era algo diferente a la que solía siempre darme, no sabría cómo explicar esa sensación. -¡Listo! -Me dijo. Yo seguía ahí, sin pronunciar alguna palabra, solo observando la manera en que se comportaba este chico. Cuando quería podía ser amable. -Creo que es hora de irte... ya es algo tarde -Pude decirle. -Cuídate… no quiero que te enfermes -Me dijo. Se dio la vuelta y se fue. Dejándome ahí muy confundida.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD