La mañana llegó rápido, y como nos habíamos acostado tarde me permití dormir hasta las 10am. Me incorporé de la cama y miré mi única maleta recostada en la puerta del armario. Inspiré profundo y me fui a bañar, luego de acomodarme, fui hacia la cocina, allí encontré a Alex leyendo el periódico. -Buenos días- dije e ingresé -Buenos días ¿cómo estas hoy?- bajó su periódico para observarme detenidamente. -Estas ojeras no ayudan mucho, pero me siento mejor que ayer- el soltó una carcajada -Ana- y se puso serio luego de reír, sabía que ese tono era porque diría algo importante, dejé de servirme el vaso de leche y lo quedé mirando. -¿Estas segura que quieres volver?, aún puedes arrepentirte -Alex, es lo mejor… -Basta con que me digas y cancelo todo- clavó sus ojos profundos en mí, como tr

