¡Dios mío!, a mis espaldas estaba Mark, acompañado por dos hombres que parecían importantes, trató de pestañear y enfocar hacia mi dirección. Inspiré con nerviosismo y pensé que podría decir ante una situación como esta, hasta que una voz más grave que la mía habló. -Por favor, no moleste a las bailarinas- dijo un guardaespaldas mientras tocaba el hombro de Mark, él lo miró y entrecerró los ojos. En ese instante aproveché de escapar del escenario, caminé al pasillo central. Sin embargo, no pude dejar de escuchar el diálogo que tenía el amigo de Joe, con sus acompañantes. -Es igual a la esposa de Joe- dijo con voz tajante -No seas estúpido, ¿Qué haría una mujer casada bailando aquí? -Se parece mucho…-decía sin darle crédito a los comentarios de su amigo -Creo que ya tomaste bastante po

