—¿Por qué me dejaste, mamá? —preguntó Lily a la mujer etérea que estaba frente a ella. Todo había salido mal desde que ella murió, y Lily sabía que las cosas habrían sido tan diferentes si ella todavía estuviera allí. Su padre y su hermano la seguirían amando, y Kyle la habría aceptado y adorado como su compañera. En cambio, su mamá se había ido y las personas que deberían haberla amado la habían rechazado. —No quería dejarte, cariño. Ojalá hubiera podido quedarme —dijo su mamá con tristeza. Su cuerpo emitía un resplandor fantasmal y lucía angelicalmente hermosa en su vestido blanco. —Estoy tan cansada de vivir así. De ser odiada por las personas que solía amar —le dijo Lily con lágrimas ahogando su voz. —Lo sé, Lily, pero hay una manera de hacerlo mejor —Su mamá le sonrió alentadorame

