Ellen Sonrió al escuchar los aplausos en segundos de que termino de hablar. Miro de reojo a mi padre. Esté se encontraba sonriendo y aplaudiendo con aquella misma euforia que lo hacían los chicos y alguno que otro accionista. Mi plan de trabajo había salido a la perfección, todo había salido como yo lo había planeado. Esta vez yo había logrado lo que había soñado. El respeto y la aprobación de todos aquellos que no confiaban en mi. Esta vez ya nadie iba a poder quitarme del puesto de presidenta. Ni ella iba a poder lograr hacerlo. Todo esto ahora lo tendría a mi mando y lograría que el arduo trabajo de papa se viese reflejado en todo lo que estaba por venir. - Me encanta tu idea, pero ¿Estas completamente segura que tienen todos los recursos para poder iniciar con el plan de trabaj

