Febrero 17 del 2020, Lunes
Anna
- Te quiero. -
Siento un vuelco en mi corazón al recordar aquellas palabras. Miro de reojo al señor John que aun se encontraba leyendo algunos documentos que solo hace unos segundos atrás le acababa de dar.
Aquellas palabras las había pronunciado el mismo hombre que tenia enfrente mio y que no me miraba aun siendo que yo ya lo había echo mas de unas tres veces.
Aun no podía creer lo que había escuchado salir de su boca y tampoco el echo de que él se comportara sin importarle que yo aun no le había dado una respuesta. Me era imposible poder procesar todo lo que había sucedido hace seis días atrás.
Mi cabeza simplemente no podía procesar algo mas que no fueran aquellas palabras. Y aunque él ya no las hubiese mencionado mas, yo sabia que él me estaba demostrando que lo hacia ya que aunque aquellas acciones las había echo desde antes, ahora sentía que aquellas tenían un gran significado.
Él sabia como enamorar a las mujeres. O mejor dicho, él sabia como hacer que yo cayese rendida a él.
Bajo mi mirada de inmediato al ver al señor John soltar un resoplo y dejar caer las hojas sobre su escritorio con un sonoro estruendo. Como si estas las hubiese utilizado para matar a algún bicho.
- Anna - pronuncia
Una electricidad recorre mi cuerpo al escuchar mi nombre salir de sus labios. Ahora mas que nunca sentía que mi corazón palpitaba aun mas
- ¿Si? - conteste elevando de nuevo mi mirada
Aquellos ojos oscuros me dieron la bienvenida al mirarlo. Tan penetrantes y tan oscuros como la noche. No solo me sentía enamorada de ellos, sino, cautivada por tal belleza de simples ojos oscuros.
- Tenemos que ir al hospital, pronto sera la hora de tu cita y no puedes perderla - pronuncio mientras sonreía de lado
- Pero tiene una junta a es misma hora - conteste mientras fruncía mi ceño - no tiene que preocuparse, yo puedo ir por mi propia cuenta.
- No - contesto de inmediato negando - quiero acompañarte, ademas Thomas y James pueden encargarse de ello - dice mientras se encoje al momento momento de ponerse de pie
- Pero...
- Pero nada - contesto sonriendo mientras rodeaba el escritorio
Yo aun seguía mirándolo desde mi asiento sin entender del todo por que él insistía en querer estar conmigo a cada segundo. Ahora sabia sus sentimientos, yo aun no le daba una respuesta pero tampoco lo había estado evitando. Simplemente no quería encariñarme tanto como ya lo estaba.
- Tu siempre seras mi primera prioridad - menciono mientras extendía su mano hacia mi - así que no me pidas que te deje ir sola por que no lo permitiré.
Mire su mano extendida por unos segundos, dudando en si debía de tomarla o rechazar de nuevo su oferta. Dentro de mi sentía como si hubiese un gran debate en estos momentos, pero eso no me importo ya que al final opte por sostenerla y dejarme guiar por lo que mi cuerpo pedía. Su toque.
Abrí mis labios un poco al sentir aquella chispa entrar desde mis dedos para pasar a recorrer todo mi cuerpo. Esto era lo que el me provocaba, sentir chispas y electricidades a cada toque que el daba sobre mi.
Deje de mirar nuestras ahora manos unidas y pase a mirarlo a él. Sus ojos ahora se encontraban tan claros que ahora podía estar aun mas confundida y con la necesidad de querer saber cuales eran realmente el color de sus ojos.
Y sin mas, sentí como sus labios hicieron presión con los míos, haciendo que aquel desesperado beso que los dos habíamos deseado tener desde que estuvimos solos, iniciara.
Tal vez no quería del todo separarme de él.
....
Ellen
- Mama - pronuncie al ver su rostro
Ojeras, ojos hinchados y rojos. Aun sufría y sentía que me era difícil todo lo que estaba sucediendo con Anna, pero podía ver como mi dolor se multiplicaba para mi madre. Todo lo que yo sentía ella también lo sentía y lo demostraba con no poder dormir y no parar de llorar.
No solo sufría por Anna, sino, que también por mi padre aunque el ya estuviese despierto pero sin aun poder salir del hospital, yo sabia que a ella le dolía tener que verlo en aquella camilla y con aquel artefacto en su rostro que le proporcionaba aire.
- Oh - alarga mientras sonreía - hola mis niños - pronuncio con una ronca voz al darse cuenta de la presencia de los demás chicos
Me acerque a ella a pasos grandes para poder sostenerla ya que el simple echo de verla de aquella manera, me hacia sentir que en algún momento ella se iba a desmoronar y caer al piso para volver a llorar.
- Mama - volví a pronunciar - tenemos visitas - dije mientras sostenía sus manos - ¿por que no vas arriba y tomar un baño?.
- No tengo ánimos - menciono negando pero sin dejar de sonreír - es muy descortés que diga esto, pero por esta vez los dejare solos - dijo mientras asomaba su rostro por un costado mio para poder mirar a los chicos
Junte mis labios con fuerza formando una linea recta con ellos. Di un apretón a sus manos con demasiada fuerza lo que hizo que ella volviese a mirarme pero esta vez con su ceño fruncido.
- Por favor - mencione al volver a tener su atención e mi - ve arriba, toma un baño, ponte tan hermosa como sueles hacerlo y ponte aquel vestido blanco que aun sigues sin estrenar.
- ¿El ultimo vestido que compre con...
No termino de hablar ya que pude notar como sus labios empezó a temblar y ella lo mordió. Tal vez en estos momentos le estaba causando mas dolor de lo que sentía pero sabia que cuando se enterara de la razón por la cual hacia todo esto, sus ánimos subirían de nuevo.
- ¿El ultimo que compramos junto con Anna? - menciono completando aquella pregunta - si - conteste a su pregunta no terminada
- Ellen - pronuncio en un susurro
Le dolía, demasiado. A mi también me dolía pero debíamos aprender a saber controlar nuestras emociones ahora mas que nunca. Ya no eramos cuatro, ahora solo eramos ella y yo. Si ella se derrumbaba, yo también lo hacia.
- Anna vendrá - solté de golpe lo que provoco que sus ojos se abrieran - aun no recuerda nada, pero le he pedido a John que la trajese. Ella vendrá a casa, mama. ¿Piensas recibirla de esa manera? - pregunte por ultimo mientras elevaba mis cejas
De nuevo las lagrimas cubrían sus mejillas, pero estas ya no eran aquellas mismas lagrimas de siempre. Por primera vez después de un largo y corto tiempo, había visto a mama llorar con tanta felicidad que también me provocaba querer hacerlo.
....
John
- ¿Que pasa? - pregunto una vez que cierro la puerta del consultorio del Dr. Copper
- John del futuro y pasado quieren reunirse contigo - menciona la chica en segundos
Frunzo mi ceño de inmediato al escuchar que menciona al chico del futuro. En ningún momento de mi vida llegue a imaginar que pudiese también verlo a él, o mejor dicho, tener una platica con aquellos dos chicos.
Aun no los veía, pero sabia que iba a terminar sintiéndome incomodo por estar platicando con mi yo de diferentes universos.
- ¿Podría saber la razón por la cual ellos quieren que nos juntemos? - pregunte mientras cruzaba mis brazos
No es como si no quisiese hacerlo ya que debía suceder algo que nos incumbía a los tres, pero mis ganas por saber un poco de la razón, era demasiado grandes.
- Quiere estar al tanto de lo que sucede con Anna, ademas que ellos al igual que tu, también quieren que todo esto acabe - contesta mientras ladea su rostro - no puedo darte un tiempo para que pienses en esto, así que te pido que me des una respuesta ahora.
Hago una mueca mientras asiento. No tenia que pensarlo ya que yo ya tenia mi respuesta. No perdería la única oportunidad que tal vez tendría para reunirme con ellos dos.
- Esta bien, reunámonos - conteste para después soltar un suspiro - ¿cuando es que podremos vernos y en donde lo haremos? - pregunte elevando mis cejas
- Hoy y John del futuro menciono que tu sabrías en donde - contesto mientras se encogía de hombros
Asentí mientras sonría de lado. Tal vez no seria tan incomodo el estar con ellos dos, al fin y acabo, estaría hablando conmigo mismo, la única diferencia seria nuestras edades. Tres cabezas son mejor que una. Y yo sabia que si nosotros nos reuníamos, íbamos a poder encontrar una gran solución para todo esto.
- Ahora hablemos de Anna - mencione cambiando de tema. La chica asintió en silencio - ¿Como salieron los estudios? por que no me creo aquello que el Dr. Copper menciono antes que saliéramos - dije rodando mis ojos
Por primera vez la pude ver soltar una corta risa mientras negaba.
- Ella se encuentra bien, los exámenes como las radiografías salieron a la perfección, pero aun así, hay que tenerla vigilada y hacer que su memoria regrese si es que no queremos que suceda lo que Anna del pasado nos contó aquella tarde.
- Si - conteste en un suspiro mientras asentía
Tenia que lograr que Anna recuperase alguna mínima cosa esta semana si es que quería que ella al igual que la chica del futuro, no muriesen.
Seria algo que realmente tendría que ponerle mucho esfuerzo y que tal vez tendría que presionarla, pero sabia que todo esto al final habría valido la pena.
Mi ceño se vuelve a fruncir al momento que escuchamos cosas ser lanzadas. Miro a la chica de inmediato aun con aquella mirada.
- ¿Que fue eso? - pronuncio en un susurro
- No lose - conteste sin entender por que ella me hacia aquella pregunta
- ¡Recuerda!.
La voz del doctor exclamando se hizo presenten en segundos y con ello mi sistema se activo. No tuve la necesidad de tener que darme una vuelta o una media, ya que tenia la puerta aun detrás de mi espalda.
Sostuve la perilla de inmediato y en segundos ya me encontraba con media puerta abierta hasta que otro grito por parte del mismo hombre apareció.
Esta vez no me detuvo y abrí la puerta de un golpe haciendo que esta se estampara contra la pared, haciendo que las dos personas dentro se asustaran por aquel estruendo.
Podía entender todo, podía entender que ellos al igual que yo quisieran que Anna recuperase su memoria, pero aquella imagen de las cosas del doctor tiradas al suelo y el sosteniendo a Anna por los hombros mientras que escuchaba como ella soltaba un sollozo, eso creo que nunca iba a poder entenderlo.
....
Anna
Aun atónita por lo que acababa de pasar y sin dejar de soltar lagrimas, siento como soy guiada por el señor John.
Todo a mi alrededor eran murmullos hasta que eso termino por aquella profunda y potente voz.
- ¡No! - exclamo el chico haciendo que yo reaccionase y diera un brinco por inercia
Siento como este me da un leve apretón al darse cuenta lo que había provocado en mi. Aunque no recordase la mínima hormiga, sabia que yo no era de aquellas mujeres de las que lloraban por recibir gritos, pero aquellas palabras del doctor habían echo por alguna razón que me algo dentro de mi se removiera.
- Un segundo - pronuncio la voz de una chica
Escuche como el señor John soltó un suspiro después de unos segundos, y con ello instalo un beso en mi nuca.
- Solo uno - pronuncio en un susurro mas para mi que para a aquella chica
No conteste y tampoco hice algún mínimo pestañeo para que el supiera que estaba de acuerdo. Simplemente ya no podía dejar de mirar aquella luz que había aparecido en segundos.
Sus manos se alejaron al igual que todo su cuerpo de mi y pude sentir como mi cuerpo se enfrió en segundos por ya no tenerlo cerca. Por alguna razón me sentía desprotegida pero a la vez cautivada por aquella luz.
Tan brillante como la luna y tan pequeña como las estrellas, se encontraba aquella luz a una corta distancia de mi.
- Se que tu puedes - pronuncie en un susurro al escuchar aquellas palabras venir con el viento
Y como si fuera una niña pequeña que iba por aquella muñeca deseada por años. Extendí mi mano en dirección de aquella luz y mis pies empezaron a moverse sin siquiera darse cuenta.
Por un momento pude sentir un aire empezar a cubrirme haciendo que mi cuerpo empezara a sentir escalofríos. Así como aquella voz que había venido con aquel aire, las imágenes vinieron con ello.
De nuevo sentí mis lagrimas salir y con ello empece a perder la poca consciencia que tenia en aquel momento. De un momento a otro, sentí como aquella luz me estaba llevando a otro mundo.
Pero todo eso acabo en el momento que escuche el claxon de un auto hacerse presente. Sentí en segundos como unos fuertes brazos rodearon mi cintura para jalar de ella con demasiada fuerza y hacer que perdiese de vista aquella luz.
En segundos sentí como de nuevo volví a respirar como si lo hubiese dejado de hacer de un momento a otro sin siquiera darme cuenta, y como podía regresar a la realidad y darme cuenta lo que estaba ocasionando.
- Anna.
Pronuncio el chico a mis espaldas. Las cosas para mi estaban pasando tan rápido que no podía creer lo que había visto, lo que había escuchado, lo que había sentido.
Aquellos mismo brazos me rodearon una vez que estuvimos de frente. Su aroma inundo mis fosas nasales en instantes y por primera vez, pude sentir y escuchar su corazón lo que provoco que cerrase mis ojos.
- John, lo recuerdo - pronuncie
Y por primera vez, lo sentí tensarse ante aquellas palabras.
....
John
Ella lo recordó. Recordó aquel día del accidente, ¿pero que era exactamente lo que vio?. Ella tan solo menciono el a verme visto en él, pero nunca menciono en que lugar, que era lo que estaba haciendo y con quien estaba.
Me frustraba no poder saber mas de aquello y que no pudiese insistirle que me contase mas ya que sentía que podía hacer que ella volviese a desmayarse y suceder algo peor.
Muerdo mi labio un poco al sentir verla reír. Su risa era hermosa y aun mas cuando sus mejillas se coloraban.
Todos los chicos reían, menos la señora Griffin y yo, que nos encontrábamos tan embobados mirando a la chica como si fuera algún diamante del cual habíamos caído cautivados por su deslumbrante brillo.
- ¿Te ha gustado la comida? - pregunta la señora Griffin llamando la atención de la chica
- Me ha encantado, y se lo vuelvo a repetir, muchas gracias por recibirnos y perdónenos por llegar así de la nada pero yo también me he llevado la sorpresa - contesta Anna mientras voltea a mirarme con una sonrisa de labios cerrados
Suelto una risita al ver sus cejas elevarse y ojos abrirse un poco. Anna sonríe de lado mientras empieza a negar.
- No tienes por que disculparte, eres bienvenida en esta casa ya que así como todos, esta casa también es tuya y las puertas siempre las tendrás abiertas.
- Muchas gracias, pero no creo que debamos llegar a esos extremos, digo yo solo soy una empleada del señor John y el echo de que todos me traten bien, es mucho para mi - dice Anna volteando de nuevo a mirar a la señora
- Por favor - contesta la señora de inmediato - no me rechaces que me harás sentir mal - dice mientras ladea su rostro y sonríe de labios cerrados
El silencio se hizo presente después de aquellas palabras de la señora. La señora Griffin mordía su labio con nerviosismos y se podía notar que en cualquier momento ella iba a explotar a llorar si es que no recibía alguna respuesta de la chica.
Miro a la señora por unos segundos mas hasta que paso a mirar a Anna que aun se encontraba mirándola con aquellos ojos llenos de confusión por todo lo que acababa de pronunciar la señora Griffin.
Aquella mirada ya la había visto antes, esa misma mirada fue la que tuvo en todo el camino hasta llegar a la casa de sus padres. Después de que me contara lo que había recordado, se había quedado tan callada y metida en sus pensamientos que había estado tan nervioso por lo que ella había recordado.
Pero ahora ella estaba de nuevo teniéndola. Si las cosas seguían de esta manera y tratábamos de aferrarla a nosotros aunque ella no quisiera, ella empezaría a dudar y sin siquiera aun poder recuperar sus recuerdos.
- Tiene que recordarlos, no pueden hacer que ella se haga unida a ustedes sin antes que los recupere, ya que aunque sean muy unidos, su muerte aun estará en marcha. -
Aquellas palabras que Anna del pasado había mencionado aquella tarde en el hospital, llegaron a mi como un flash. Yo no quería que ella muriera.
Sostengo su mano después de unos cuantos segundos mas haciendo que esta voltee a mirarme. Su cara de confusión se agrando aun mas por mi repentina reacción.
- Creo que es hora de irnos - pronuncie mientras me levantaba de mi asiento sin dejar de sostener su mano - muchas gracias por la comida y le agradecemos que sea tan atenta, pero nosotros tenemos que retirarnos - mencione sin dejar de mirar a la chica que aun seguía sin levantarse de su lugar
Su ceño se frunció mientras ladeaba su rostro. Mis nervios empezaban a ponerme mis vellos de punta y no era ocasionado por las miradas de los chicos y de su madre, sino, por aquella profunda mirada que ella me estaba echando.
Esta era la primera vez que veía a Anna tan callada y tan dedicada a escanearme, que provocaba que yo me pusiera nervioso.
- ¿Por que? - pronuncio cortando aquel silencio - me estoy divirtiendo mucho, ademas la señora Griffin me ha dado la bienvenida ¿no es así? - pronuncia mientras voltea a mirar a la señora con una sonrisa
La señora al igual que yo, y podía jurar que todos los demás. Nos quedamos callados por otros segundos mas por aquel asombro que nos había provocado la chica, por su gran cambio de actitud.
Pero todo aquello acabo en el momento que el fuerte estornudo de alguien apareció haciendo que aquella escena, llena de confusión, misterio y sorpresa, acabase.
- Salud - pronuncio Gabriel en un susurro
- Gracias - contesto Derek imitándolo
Anna y yo nos miramos por unos segundos mas hasta que ella termino riendo, haciendo que nosotros lo viésemos aquello como alguna luz verde.
Pero aun así, no pude dejar de pensar. ¿Que era lo que estaba pasando por aquella cabecita? ¿Que era eso que la estaba molestando para que estuviese tan metida en sus pensamientos?.
Sabia que no lo iba a saber, pero aun así, no me iba a permitir dejarla ir.
....
Anna futuro...
- John - alargo con burla
- ¿Que? - pronuncia este elevando su rostro un poco
Lo miro por unos segundos hasta que termino rodando los ojos y riendo. Era divertido y hermoso ver como él se preocupaba por mi y nuestros bebes. Pero aun mas hermoso, era verlo tratando de escuchar algún pequeño movimiento de ellos.
- Dudo que puedas escuchar algo o sentir alguna patadita - dije mientras ladeaba mi rostro - mi estomago aun es plano, así que deja de hacer eso y permiteme bajar la blusa.
- No - contesto de inmediato y volviendo a pegar su oreja sobre mi estomago - quiero estar cerco de ellos y estar en el momento cuando sus pataditas vuelvan - menciono mientras rodeaba mi cintura con sus brazos
Sonrió de lado mientras llevo mi mano a su cabello. Ahora me daba cuenta que yo había sido la única que se había equivocado al querer ocultar esto.
Ahora mas que nunca sabia que iba a tener a John a mi disposición y ayudándome con todo esto, por que él como yo, queríamos que todo acabase pronto para que nuestra historia pudiese seguir adelante.
Unos segundos, eso fue lo que tuve apenas para pasar mi mano por aquel esponjoso y sedoso cabello del chico, antes de ver como su rostro se elevaba un poco y con él, mi estomago.
- Dime que acabas de inflar tu estomago - pronuncio John en segundos
Aquellas palabras en otras circunstancias me hubiesen causado gracia y a él también, pero no lo fueron, para ninguno de los dos.
- No - conteste en un susurro
John elevo de inmediato su rostro y miro mi estomago por unos cuantos segundos hasta pasar a mirarme de nuevo a mi.
Lo veía y no lo podía creer. De tener un estomago plato en segundos pase a tener un estomago de un mes de embarazo.
Una corriente recorrió todo mi cuerpo haciendo que este se tensara por unos momentos.
- ¿Que es esto? - pronuncio John haciendo que volviese mi atención en él - dime que tu sabes que es lo que esta ocurriendo - dice mientras eleva sus cejas
El ya no se encontraba sobre la cama, ahora se encontraba parado aun costado mio. No me había dado cuenta en que momento él había echo aquello ya que mi mirada estuvo por unos largos segundos sobre mi estomago.
- No - volví a repetir negando
Pude verlo tensarse y apretar sus puños. Él miedo lo estaba carcomiendo a él también. Los dos teníamos miedo de lo que estaba pasando y de lo que podía suceder.
- No tardo - pronuncio mientras desviaba su mirada de mi y empezaba un nuevo camino
- ¿A donde vas? - pregunte de inmediato al verlo sostener su collar
No obtuve respuesta por parte de él, en vez de eso un sonoro estruendo se hizo presente en toda la habitación.
Él se había ido, me había encerrado y yo, aun seguía temblando por aquella ausencia que empezaba a sentir.
Desvié mi mirada de aquella puerta y la lleve de nuevo a mi estomago. Mis manos empezaron a dirigirse a ella con temblor y miedo. Sentía que esta iba a desaparecer si la tocase.
¿Que era lo que estaba sucediendo? ¿Esto tenia que ver con Anna?. Solo esperaba que esto fuese una buena y no mala señal.