No puedo evitar dejarla de ver, ella es tan frágil con solo cerrar esos ojos. Ella se molesta que la esté vigilando, pero es algo inevitable y por ello he tratado de mantenerme lejos, aunque mis ojos siempre se mantienen firme ante ella. Recuerdo que luego de salir del tocador de mujeres me fui a la mesa de negocios, dado que planifiqué una reunión, pero lo hice a unos metros de donde estaba ella. Desde esa distancia se podía deleitar a simple vista de todos los clientes que degustaban del paladar de ese lugar. Me ha encantado el modelo y todo el servicio del restaurante, aunque no es como el restaurante del club, no, hay mucha diferencia entre calidad y cantidad. Es obvio que mi mirada estaba clavada en la mesa de ellos, me irritaba al verle a ambos sonreír, es que me cuesta creer co

