—Lo siento, pero esto se debe acabar de una vez por todas —intento tener esta conversación—, no he venido para quedarme y menos para que continuemos algo que no puedo hacer, así que cubre tus miserias. Esto no me tiene que estar sucediendo a mí, estoy rechazando al hombre que no se me ha salido del corazón. —Waooo… ¡Bravo! ¡Bravo! ¡Bravo! —nos sobresaltamos al escuchar una voz lejana y cada vez se hace más fuerte—. Pensé que tenías problema amigo, pero me equivoqué—aplaude y Lewi empieza a subirse desesperadamente los pantalones—, amigo, si no me gustaran las mujeres te diría que me encantas para que seamos marido a hombre macho. —¡Que haces puto de mierda! —Lewi se altera y luego de ver que los ojos biónicos del desconocido observando mi cuerpo y a la vez el de Lewi. Ay, mierda, no p

