Una alegría con sombra El castillo brillaba como nunca. El día del bautismo del pequeño príncipe había llegado y todo el reino junto a la manada se había reunido para celebrarlo. Las decoraciones llenaban el gran salón con tonos suaves, flores delicadas y detalles que reflejaban la llegada de una nueva vida. La música sonaba con elegancia, y las risas se mezclaban con las conversaciones. En medio de todo, Kaleia, que lucía radiante, su vestido caía con delicadeza sobre su figura y su cabello brillaba bajo la luz, dándole un brillo radiante. Todos la miraban, y todos la admiraban, pero quienes la conocían bien… podían notar que algo no estaba del todo bien en ella, había una pequeña sombra en su mirada. Una emoción contenida, una inquietud que no lograba ocultar por completo. —Estás

