—No sé de qué hablar papá, pero gracias por esas palabras, así que, con su permiso, nos retiramos. —Yo los acompaño —interviene el hermano de la morena. —No, no puedes ir… ¿Qué es lo que está planeando la morena? —Está bien, aquí los espero… Les advierto que no soy de las personas que se dejan plantados —esa amenaza va directo hacia mi pellejo y no al de la hermana. Estos dos son tal para cual, tiene esa mirada desafiante, ese humor de ogro y su optimismo está por los cielos. “La familia Hamilton”. *** —¿Están seguro, jóvenes? —dice el abogado y los dos asentimos. Esta es la sorpresa que tenía Ava, la salida inesperada y urgente era que ambos debíamos entrar al juzgado para casarnos. Los únicos documentos que traíamos eran nuestros pasaportes. —Ambos estamos seguros de lo que vamo

