*** Media hora de camino y ya ambas estamos sentadas esperando que la doctora nos atienda. Lo bueno de esta clínica es que es pequeña, cómoda, no está tan llena de pacientes que se diga, y a pesar de que atienden por citas programadas siempre hacen un poco de espacio para el que quiera tener atención. “El dinero mueve montañas”, pero no digo nada por ello, ya que su trabajo tiene que ser valorado. De un momento a otro mis piernas empezaron a moverse, tengo mucho nervio y no es por lo que salgan en los exámenes, mis nervios son provocados por la llegada de Harol. Mi madre no deja de decirme que se sentirá feliz si las pruebas que me harán saldrán positivas. Pongo mis ojos en blanco porque eso no pasará y se lo demostraré, mi ginecóloga es buena y las inyecciones son efectivas… No estoy n

