Con mucho nerviosismo veo de un lado a otro, agarro la mano de él, lo jalo hacia dentro, cierro la puerta y antes que mi hermano nos vea le digo que puede venir a mi habitación. Mis intenciones jamás son indecorosas, ya que no sé lo que me pueda decir y es mejor que me lo diga en mi habitación que aquí en la sala donde mi hermano pueda escuchar. Llegando a la habitación le pongo el seguro, no quiero que ni los de afuera y menos nosotros nos llevemos una sorpresa, espero que esto sea rápido, no quiero que Jony se encuentre con el jefe. —Bueno, ahora que estamos solo y menos que alguien nos interrumpa, me puedes decir que es lo que haces en mi casa sin avisarme —me hago la fuerte, sin esperar lo que él tiene en mente me acerco. —Nosotros tenemos un trato —un enfado de Harol me agarró por

