Capítulo 38

873 Words

Espero que no me odie porque permití que Raúl viniese con nosotras, pero verdaderamente ella se tiene que acostumbrar porque el vicepresidente siempre será vicepresidente y de que se lo estará topando, lo estará. Ella al que tiene que matar es a su primo, no a mí, la verdad que yo no puedo hacer su trabajo, una vez pueda ser, pero no todo el tiempo. Además, no todo el tiempo estaré con ella, la estoy preparando para un futuro venidero del que ella no pueda controlar. Entrando al despacho del ogro de Harol, lo primero que nos recibe es Ya era hora. Hago caso omiso a esas palabras, ya que mis ojos buscan a la maldita traidora. Y… ahí está, la desgraciada está sentada con las piernas cruzadas, los brazos cruzados y una ceja enmarcada. Maldita, cuando te propones hacer una perra, lo haces y

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD