HARPER. — Harper, es bueno verte— Sabrina una de las camareras del Club Hellfire, se detuvo junto a mí en la barra. —¿Eso es sangre en tu camisa? — — No es nada. Siéntate— empuje una silla. —Hazme compañía— Sabes que no puedo tengo mesas y clientes que atender— —Déjalo y pasa la noche conmigo— estaba medio bromeando. Me gusta. Es linda, con el pelo corto de color castaño rojizo. Me recordaba a un duendecillo. —No puedo hacerlo. Entonces tendría que hacer eso con todos mis clientes favoritos y todavía no estoy lista para colgar mi bandeja— agitó su bandeja de cóctel . —Por una pulsera— Lo único que identificaba a un asociado del placer de todos los demás en el club era la pulsera. —Bien. No deberías— yo felizmente me la follaría si fuera una Asociada del placer, pero una mujer como e

