—¿No me digas que esta chiquilla es tu novia? —pregunto con sarcasmo— ¿O tu amante en turno? —¡Cállate! Thomás maldijo entre dientes, por que su mamá tuvo que llegar en mal momento precisamente cuando Anita no se sentía bien. —Escúchame bien mamá por que solo una vez te lo diré —dijo con voz firme— Anita es mi novia no mi amante, la quiero y no permitiré que nadie incluso tu le hagas daño entendiste. Regina camino dos pasos con sus zapatos de aguja y un vestido rosa pálido que le llegaba a la rodilla, se quito sus lentes de sol y puso su cartera en una de las sillas que habían ahí. —¿Como le puedes hacer eso a Sofía? ¿Y tu compromiso? —pregunto. Thomás rodo los ojos. Anita se separo un poco de Thomás y lo miro a los ojos. —¿Cuál compromiso? Entre Sofía y yo nunca habido nada, tu

