Cuando se despertó Thomás encontró Anita durmiendo tranquila en el sofá que estaba en el habitación, se dio un baño se vistió y luego bajo a desayunar. Cuando Anita despertó la habitación estaba sola se fue al baño se lavo la cara y los dientes luego a la cocina y Thomás ya desayunaba. —Buenos días, bella durmiente —saludo levantándose de su silla para darle un beso. —Buenos días príncipe encantador —respondió sonriendo. —Me encanta eso de príncipe encantador. —No te acostumbres ehh. Thomás soltó una carcajada. —Anoche me quede dormido, tenia varias noches trabajando hasta tarde y pues el cansancio me venció —dijo Thomás bebiendo un poco de su jugo. —Imagine, por que cuando llegue dormías como un niño —dijo riendo. Terminaron de desayunar Anita se coloco la misma ropa que había

