Hacía una semana que Thomas no sabía nada de Carolina. No sé había atrevido a mandarle un mensaje o llamarla...aún conservaba la furia irracional despertada por el deseo de ella o en el mejor de los casos la ausencia de éste, de tener a su hijo. Su parte racional precisamente le decía que estaba actuando de manera irracional e incluso egoísta...si bien se conocían hacía más de una década realmente él no tenia conocimiento de quién era esa chica escondida bajo el traje que le hacían poner en ese pequeño mercado sino desde hacía unas cuántas semanas. ¿Realmente podía compararla o siquiera exigirle, lo que le había reclamado a la difunta Isabella?. Pero así y todo cada vez que iba a tomar el teléfono, para contactarse con ella, algo lo detenía...y no lo hacía...Y no era porque no la extrañ

