Carolina abrió la puerta y Thomas la miró asombrado. — Te cortaste el cabello...— murmuró él. Había sido un impulso...desde la gran noticia gran, se sentía...incómoda, todavía no había visto a Thomas y justo estaba haciendo unas compras cuando pasó por una peluquería. Estaba fastidiosa y terminó con una melena por los hombros, con su clásico flequillo. — ¿No te gusta? — le dijo ella un poco decepcionada y él la abrazó para darle un beso. — ¿Quieres pasar desapercibida entre los periodistas??? — dijo él sonriente y entró. Con un suspiro ella se acercó al sofá, y tomó sus rodillas para sentarse, luego tocó con su mano derecha su nuca. Se había puesto una corta bata de seda rosa, debajo estaba desnuda. Necesitaba un trago, MIERDA. Todavía no le había dicho nada...dos días hacía que no

