Habia pasado ya unos cuantos días, desde que los Dogerts decidieron entregar a Helid como tratato para una alianza y acuerdo de paz. Helid aun no sabia nada, ella solo habia notado que sus padres estaban actuando raro, ademas de estar mas ocupados de lo común. Su madre era la que mas raro actuaba, ya que las pocos veces que Helid se encontraba con su progenitora, esta la miraba con una mirada desolada algo que Helid nunca habia visto en su madre, ademas de evitarla. Helid se lleno de curiosidad, sabia que aveces esa curiosidad la podia meter en problemas pero no penso que algo malo pasara, asi que decidio investigar. Pero para desgracia de la ojos negros no descubrio nada, ni siquiera sus hermanos mayores sabian algo, aunque si le dieron la razón a la ojos negros de que sus padres es

