Los días y las semanas pasaban, Helid poco a poco se iba adaptando al cambio abrupto de haber sido llevada a otra manada por un compromiso y alianza. — Señorita Helid— Anni entro a la habitación de la ojos negros— los lideres solicitan su presencia en la oficina— hablo con una voz dulce. Helid la cual estaba saliendo de darse una ducha por lo cual estaba en bata de baño, solo miro a su dama. — Anni te dijeron el porque?— pregunto algo preocupada. — No señorita, solo me informaron que solicitaban su presencia— informo con una amena sonrisa— No se preocupe no creo que sea algo malo— dijo al ver la cara preocupada de la ojos negros. Helid suspiro y asintio con una amena sonrisa— Ya salgo— dijo con una voz seria y tono suave. Anni asintio y salio de la habitación cerrando la puerta, d

