Los dias pasaron tranquilamente, Helid no hacia mucho mas que estar en la casa ayudar a veces con la comida o ponerse a leer o a pintar. Tenia que ser sincera y es que ya se estaba abrumando de estar encerrada, aveces solia salir al enorme jardin trasero para distraerse, pero no era suficiente, nunca penso que a ella le iba afectar tanto el estar encerrada. —Buenos días— saludo mientras entraba al comedor la ojos negros, para desayunar. — Buenos días— le respondio Salomon calmo. — Buenos días, querida— contesto tambien Victoria con su tipica sonrisa. — Buenos días— Contestaron al unisono Caled y Wets, estos era normal verlos casi todas las mañanas desayunando con los Wells. —Buenos días, Lid— dijo sonriendo Daniel. — Dormiste bien?— pregunto Dalia igual con su sonrisa. — Si...

