Los días y con ellos 2 semanas pasaron con rapidez, esta era la semana de post cumpleaños de Helid, se supone que debido a su apellido y "supuesta jerarquía en la manada", tenía que ser de celebración, pero no había mucho que celebra, ni su familia lo consideraba necesario, menos su manada y mucho menos ella misma.
Helid estaba abrumada, estresada y muy pero muy molesta e irritada, ya no podía más con la maldita organización de esa estúpida fiesta que ella no pidió.
Aunque en si quien estaba organizando todo era Juny su hermana junto a una organizadora, a Helid la habían estado abrumando con sermones de etiqueta, además de pruebas con la modista para su atuendo de ese día.
Para rematar tenía que aguantar a Nicol, la cual después de estúpido incidente que causaron, se volvió más el terror de Helid, esto debido al castigo que le pusieron en la preparatoria por esa pelea.
Axel y Helid habían ya completado su castigo, las dos semanas de detención fueron intensas, ya que ambos eran personas ocupadas, más Axel al estar en plena preparación para tomar el puesto de beta.
Helid, aunque no era un m*****o de honor o respeto en su manada, aun así, debía de cumplir con algunas obligaciones, además de tener algunas actividades extra que eran de su agrado y que le ayudaban a sobre llevar todo lo que conllevaba su vida.
— ¿Estas bien?, pareces cansada— pregunto Axel, mientras le extendía un batido a Helid la cual estaba sentada en una banca fuera de la preparatoria.
— Si, solo estoy abrumada un poco— contesto en un suspiro mientras, aceptaba lo que Axel le estaba dando— Gracias— le sonrió, mientras tomaba del batido.
— De nada— se encogió de hombros, mientras se sentaba a su lado— ¿Qué?, pesada semana post-cumpleaños— dijo burlón y Helid lo miro mal— ya solo bromeaba, sé que estos días del año no son tus favoritos…
— Como van hacerlo— dio un pequeño gruñido irritada— Es donde más me cargan y es donde más me utilizan— dijo molesta— además que tiene de bueno recordar y festejar estos días, a.…a.…mi...mí solo me trae malos recuerdos— esto lo dijo con tristeza y culpa bajando su mirada para que no se notaran las lágrimas.
— Hey, hey no te pongas así, sabes que no me gusta verte de esta manera— Axel dijo en un susurro suave, tomando el mentón de Helid, levantando su rostro.
— Perdón, pero no puedo evitarlo— contesto en tono bajo, mientras alejaba su rostro del agarre de Axel— en estos días no puedo dejar de pensar en ella y en lo que hice— Sus hermosos ojos negros se llenaron de lágrimas que luchaba por retener— Por mi culpa es que ella no está aquí...
— No, no Hed, no es tu culpa— la atrajo a su cuerpo y la abrazo— Fue....fue…un accidente y maldito accidente que nunca debió pasar— Axel dijo con un tono que tenía rabia y tristeza— un accidente que perjudico a dos pequeñas indefensas.
— Aun tengo pesadillas de ese día— confeso Helid, mientras escuchaba el corazón de Axel— todo es tan borroso, como deseo saber que paso ese día, pero ni mis malditas pesadillas son claras— su tono era quebrado e irritado.
— Hed, sé que ese accidente te marco— la separo de él un poco para verla a los ojos— pero también estoy seguro que tu no tuviste la culpa, que no fuiste la culpable de la muerte de Helic— limpio las pocas lagrimas que escaparon de sus ojos— tu también fuiste una víctima recuérdalo— dijo serio y miro la mano izquierda de su amiga— veras que algún día encontraras respuestas.
Helid tomo una profundad bocanada de aire y luego soltó ese aire, logrando calmarse un poco— Al final averiguaste, ¿si es verdad la información de ese mago? — pregunto cambiando de tema.
Axel la miro con una débil sonrisa, con lastima y preocupación, él sabía que Helid debía ya dejar ir ese recuerdo doloroso y esa culpa, pero no es fácil y menos cuando todos en tu manada y familia te culpa por la muerte de tu gemela.
Axel suspiro pesado, él sabía que Helid no sería capaz de eso, además él era testigo propio de que Helid y Helic las gemelas Dogerts, se amaban y que nunca se harían daño eran cómplices, eran la misma persona divida en dos.
— Si, averigüe un par de cosas más, como que es verdad lo que dicen de que puede sellar habilidades, sin importar si están tus padres o no— dijo preocupado, prometió ayudar a Helid, pero tampoco quería que se hiciera daño— Hed ¿estas seguras de esto?, y si es peligroso, al final y al acabo tus habilidades, tu lobo son parte de ti— la miro preocupado.
— Es más peligroso que yo este suelta por allí, con estas cosas en mi poder— dijo sería — cada vez más me cuesta tener el control, y no quiero ser la causante de otra perdida en la manda— se levantó caminando un poco, mirando el jardín delantero lleno de jóvenes lobos.
Axel gruño molesto, le molestaba tanto que Helid se viera como un objecto peligroso y que no se valorara— ¿Entonces sigo con la investigación?
— Si, sigue hasta que encontremos a ese mago— dijo decidida mirándolo.
Axel asintió derrotado, mientras suspiraba pesado, no le gustaba nada de esto, pero no tenia de otra mas que apoyar a Helid antes de que ella misma se hiciera daño o se pusiera en peligro.
— Bien— dijo en un suspiro decidido— ya con eso cubierto, solo me queda esa estúpida fiesta— dijo irritada.
Axel la observo se miraba agotada, cansada y demasiado tensa, una idea se vino a su mente y sonrió.
— Oye Hed, ¿tus padres saben que ya terminaste con la detención? — pregunto con malicia.
Helid lo vio con una ceja levantada— Ni siquiera sabían que estaba en detención— Axel la miro confundido— Juny y Hébert, no sé qué diablos les inventaron, pero obviamente no les dijeron que fui castigada— explico, sus padres nunca le dejarían ir ilesa se si enteraban de ese castigo.
— Bueno si ese es el caso— Dijo levantándose acercándose a ella, sonriendo— ¿Que tal un pequeño relax?, ehh no se te antoja— dijo con una sonrisa maliciosa, alzando sus cejas.
Helid lo vio y copio su sonrisa, ambos se vieron cómplices, después miraron a su alrededor fijándose que nadie los viera.
Al estar seguros de no estar a la vista, Axel tomo de la mano a Helid, la llevo aun lugar ambos llegaron a los límites de la preparatoria con el muro delimitante, Axel ayudo a Helid a subir el muro para escaparse.
Estando arriba, Helid ayudo a Axel a subir cuando ambos estaban arriba saltaron al otro lado, no irían lejos, así que les daba tiempo de hacer lo que ambos querían antes del que el descanso terminara.
Ambos corrieron tomados de la mano hacia la arboleda que estaba cerca de la preparatoria perdiéndose entre los árboles mientras ambos reían de forma cómplice.