El duque está molesto, sé que no me ama o no me pediría el divorcio todos los días, tampoco le importo ni le importaré en el futuro, pero también sé algo, Elliot es bastante orgulloso. Finalmente nos detenemos, fue cansado seguirle el paso. – ¿Dónde conociste a mi hermano? No puedo responder, la villa de Mariana fue mi lugar secreto e idílico, pero él no lo recuerda y si le digo que el príncipe Conrad estuvo ahí, él…, nosotros, ¡lo había olvidado! – el consejero Laur nos presentó. Él frunce el ceño – ¡conociste al consejero Christopher Laur! Por muy poco tiempo, pero lo hice, de hecho, Eloísa no era parte del marquesado Rossetti, ella me acompañó por órdenes del consejero Laur – fue antes de llegar a la capital. – ¿Qué clase de relación tenían mi hermano y tú? – Del tipo que pueden

