Daniel McGregor Las miradas de todos en el edificio me perseguían a cada paso que daba adentro de mi empresa. Podía escuchar los cuchicheos a mis espaldas, aunque no sabría interpretar bien lo que decían ya que no me esforzaba en prestarle atención a la nueva especulación sobre mi que rondaba por los pasillos de la empresa. Lo que menos quería es saber que rumor se había esparcido, no me encontraba de humor, es más estaba rabioso y eso se podría apreciar en mi semblante duro y serio. Tenia un sabor amargo en la boca y el cuerpo tenso , había estado así desde que había abierto los ojos. Al llegar a mi oficina me fije que Darinka se encontraba mirando su móvil con incredulidad y movía sus piernas en un gesto de impaciencia. Cuándo noto mi presencia se levantó rápidamente de su asiento pe

