—Jared... —Jared... —¡Jared! ¡Chico! Despierta. Jared abrió los ojos asustado después se limpió el sudor frío de la frente levantándose. Estaba soñando con aquella sombra en la casa de Madam Piberta y lo había dejado muy asustado. Pero su respiración se reguló cuando ya estaba de vuelta a la realidad. Su terrible realidad, y se dio cuenta de que tal vez estaba mejor en sus sueños. —Alguien ha entrado a la casa —susurró Murica algo pálida y mirando a todos lados. Iluminaba la habitación con una vela en un vaso que tenía en mano. —¿Quién? Jared se levantó sin hacer ruidos fuertes que lo pudieran delatar y se puso sus botas, tomó su celular y lo guarda en la bolsa de su pantalón. —No lo sé muchacho mejor ven, vamos... Con mucha precaución Murica salió de la habitación con Jared pisánd

