Mala madre

1588 Words
Nunca un deseo se había cumplido, menos en tan poco tiempo, Carlos había sido reportado como fallecido. Eso era lo que informaba el médico, tuve que acompañar a mi madre, estaba destrozada. -¿Qué fue lo que pasó?- le pregunté al doctor.- -El señor llegó con múltiples fracturas en el cuerpo, comprometiendo los pulmones por una hemorragia interna, todo producto de la caída a más de 50 metros.- -¿Acaso donde estaba?- -Según el reporte policial se encontraba en una construcción abandonada, estaba ingiriendo licor antes de caer, algo que corroboramos con los exámenes, la ingesta era bastante alta, al punto que perdió el equilibrio.- -El maldito licor se lo llevó.- mencioné -Por favor firmen estos documentos, la funeraria pasará por el cuerpo.- mencionó el doctor, mi madre seguía sentada en una silla llorando, al parecer no aceptaba lo que había pasado, yo firmé y agradecí todo.- Fui por café para las dos, la verdad no sé qué decirle a mi madre, seria hipocresía si le digo que lo siento mucho cuando no es así. Me senté a su lado y le ofrecí el café, ella lo tomó en su mano y me miró, no era precisamente una mirada de dolor, era de enojo. -¿Qué voy hacer ahora?- preguntó -Lo mismo que vienes haciendo, te recuerdo que Carlos solo era un gasto más en la casa.- -Eso no es cierto, él recibía una pensión del ejército, ayudaba con gastos.- -Ayudaba dices tú, eso que te daba te lo sacaba al triple con su licor, ¿acaso no eras tú la que ibas al bar a pagar sus deudas?- -Siempre lo odiaste, él te quería mucho.- -Bien lo disimulaba.- mencioné dándole un trago a mi café.- -Tessa necesito que busques a la familia Frenatti, es hora que aceptes el dinero.- -¿En pocas palabras que venda a mi hijo?- -Es una violacion, ni siquiera merece vivir, acepta el dinero para que tus hermanos puedan vivir bien.- -Básicamente que venda a mi hijo para que los tuyos sobrevivan ¿es así?- -No los compares, los míos están vivos, el tuyo solo es un feto sin sentimientos.- -Dime algo madre, si yo te dijera que vendieras a Arturito ¿lo harías?- -¡Claro que no!- -Ahí está mi respuesta, no venderé a mi hijo.- -Tessa ¿quieres que tus hermanos mueran de hambre?.- -Eso no pasará por qué tiene una madre que sabe trabajar, ya verás que al no estar Carlos el dinero alcanzará.- -Todo esto me da entender que te importa más el feto inmundo que llevas dentro que tus hermanos, eres una maldita desagradecida, debiste morir junto con tu padre.- mencionó poniéndose de pie. Sus palabras habían causado un gran impacto en mi, ¿cómo es que está señora me odia tanto? Al punto de desearme la muerte, pero el calor del café recorriendo mi pecho me hizo volver en sí.- Ella me había lanzado su vaso de café, debo agradecer que solo una parte quedó en mi, el resto cayó al suelo, solo la vi como se fue caminando tranquilamente. Una enfermera llegó a mi lado, me entregó un paño húmedo para que me limpiara, había visto toda la escena. -Sigo preguntándome por que Dios hizo madres así.- mencionó la enfermera.- -A ella la hizo el diablo.- fue lo único que respondí.- Me despedí de la enfermera agradeciendo su ayuda, tomaría el autobús y me iría al taller, hoy no había trabajado en absoluto, espero que Juan y Luis no tuvieran inconvenientes. Me compré una lasaña antes de llegar, no había almorzado aún, esto me calmaría el hambre hasta llegar, mientras la devoraba observaba a las personas desde el ventanal de un restaurante. Todos deben tener miles de problemas, ¿serán peores que los míos? O quizás tienen la vida resuelta. También pensaba en mi madre, ella jamás me quiso y no entiendo por qué, siempre fui buena estudiante, buena hija y proveedora de dinero para la casa ¿en qué fallé?. Aunque si lo pensamos bien, yo no me parezco en nada a ella, es probable que no sea su hija y por eso el desprecio, creo que le preguntaré, su ira y dolor harán que me diga la verdad. Al llegar al taller había una fila de autos esperando, me cambié de ropa y retome mis labores, menos mal que había comido algo, de no ser así me desmayo. Sobre las ocho de la noche comencé a cerrar, era hora de descansar, pero de nuevo estaba lejos de que se cumpliera mi plan, Dante estaba aquí. -Hola Tessa.- mencionó bajándose de su auto, yo estaba inmóvil con la mano en la puerta, no tenía idea por qué venía.- -¿Qué haces aquí?- pregunté observándolo, pese que usa bastón por qué presenta dificultad en su pierna derecha para caminar, se ve elegante y muy fuerte. Su cuerpo es grande, debe pesar al menos 100kilos de solo músculo, sus brazos se ven fuertes igual que sus piernas, su cabello siempre bien peinado, barba negra prolija y rostro cuadrado y definido. La vida sí que fue gentil con el, le dio todos los rasgos de masculinidad. -Vengo a llevarte a casa, ¿acaso olvidaste que nos casamos?- -No lo olvide, pero no pensé que fuera tan rápido lo de vivir juntos.- -Todos esperan tu llegada.- -¿Quiénes son todos?- -Mi familia y algunos miembros del clan, esta noche debemos hacer el ritual.- -¿Que? Definitivamente no iré.- mencioné tratando de cerrar la puerta, Dante puso su mano y la detuvo. Yo comencé mi camino hacia la casa, ni loca iría con ese tipo, Dante me seguía de cerca, pedía que me detuviera. -No estoy lista Dante, es más desde que tú hermano… bueno ya sabes, quedé con algo de trauma en la intimidad.- -Tessa lo sé y discúlpame lo apresurado pero es necesario que lo hagamos, al pasar el tiempo tu vientre crecerá y no podré mantener la farsa.- -Mira lo que me estás pidiendo, es tener relaciones sexuales con un desconocido.- -Lo sé, sé que es difícil pero debemos hacerlo, no creas que yo me siento cómodo con esto, desde hace más de dos años que no tengo intimidad, incluso, he llegado a pensar que no funcionó bien.- mencionó sentándose en el mueble, eso en definitiva me causó curiosidad. -¿Por tu accidente?- pregunté entregándole un Té, él lo recibió sin problema.- -Asi es, cuando desperté había perdido la movilidad de mis piernas, la verdad fue desde el ombligo hacia abajo, fueron años de terapia donde pude tener movilidad, excepto en mi virilidad.- -¿Entonces cómo pretendes que tengamos Sexo en público si no podrás?- pregunté confundida.- -Si te soy sincero, desde que te vi he sentido cosas.- -¿Cosas como que?- -Bueno, movimientos en mí entre pierna, es por eso que acepté el ritual, supongo que podré hacerlo.- -Todo suena a una mentira.- -No es así, te juro que he sido honesto contigo.- -Dime todo sobre el ritual, quiero la verdad.- -Bien, estaremos los dos en una habitación llena de personas que presenciarán el acto, te aseguro que la cama tiene mantas en sus cuatro lados ocultando nuestros cuerpos, ellos solo escucharán una melodía que se pondrá, es un cántico, una vez terminemos debemos anunciarlo, el doctor se acercara, te entregará un paño que deberás introducir en tu intimidad, él saldrá lleno de mis fluidos, así se asegurarán que si lo hicimos.- -No sé por qué te pregunté, cada que me cuentas algo me aterró.- -Voy a tratar que sea lo menos traumático para ti, juro que intentaré venirme muy rápido, no quiero lastimarte.- -Después que pasa.- -Pasarás a la que es tu habitación y yo a la mía.- -¿Y luego? Dime que hay en los días siguientes, cómo será mi vida en ese lugar.- -No te mentiré, será difícil para ti, todos te verán como la amante así que te tratarán despectivamente, pero ten presente que será por un tiempo, también te aseguro que no permitiré que te lastimen. - -¿Me humillarán?- -Todo el tiempo Tessa, incluso yo debo hacerlo.- -¿Tú?- -Así les demostraré que estoy siguiendo la tradición.- -No sé si pueda hacerlo.- -Se que si, estoy seguro que elegí muy bien a mi compañera.- -¿Qué pasará cuando esto termine? Dime que me podré ir con mi hijo sin problema.- -Cuando termine con mi plan te daré la libertad de elegir qué quieres.- Dante me tomó de la mano, pese a su apariencia de hombre malo, sus palabras sonaban con verdad, ya había aceptado casarme, no tenía de otra, lo ayudaría con su maquiavélico plan.- -Está bien Dante, iré a tomar una ducha y después iremos a tu casa, vamos hacer la maldita película porn0 para tu familia.- mencioné poniéndome de pie, Dante sonrío dándome un beso en la mano.- Mencionó que tenía algo para mí, deseaba que hoy lo llevara puesto, fue al auto y sacó una enorme caja, en él había un vestido esmeralda de satin, joyería y zapatos. -Supongo que tú amante debe verse bien.- mencioné recibiéndolo.- -Mi esposa Tessa, recuerda que eres mi esposa.- -Por supuesto.- mencioné huyendo a la habitación, debía darme el baño más exhaustivo de mi vida, después vestirme con elegancia, pero nada de eso se comparaba con lo que me esperaba. Iba a tener intimidad con Dante delante de muchas personas. “Estoy segura que esto es poco para lo que me espera en esa casa”
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