Kate
Cuando ví por primera vez a mi hija mi corazón se aceleró.
Jamás creí que podría tener un hijo de un hombre que yo amara. Mi deber como princesa heredera era casarme con una familia de poder y prestigio, para elevar mi poder. Pero jamás pensé que ese viaje lo cambiaría todo, fue corto pero en verdad nos enamoramos uno del otro. Aún recuerdo esos hermosos ojos rojos que me miraban con afecto.
—Su alteza, su majestad el emperador está aquí para verla.
—¿Qué mi padre?
—Si, ¿qué hacemos?
—Nada él es el emperador.
La puerta se abrió y por ella entró mi padre el emperador que aún es joven en su cuarentena.
—Veo que decidiste al bastardo en vez de tú pueblo.
—Padre, no es que no ame a mi pueblo pero tampoco podía matar a mi bebé.
—¡¡Ni siquiera sabes el nombre del padre Kate!!
—¡!No necesito saber su nombre para dar a luz a mi bebé!!
Nuestra discusión era tan fuerte que mi pequeña Selene empezó a llorar desde su cunero.
—Porfavor padre entiende me.
Tomé a mi hija en mis brazos le di un beso en su frente y dije.
—Ella se convirtió en el centro de mi mundo.
Mi padre me miró con asombro y frunció el ceño al ver cómo me aferraba a mi pequeña.
—¿Es una niña?
—Si, la llamé Selene es hermosa, ella es tú nieta y la primera papá.
Me miró conmocionado por unos segundos.
—Hace mucho que no me dices papá.
—Desde que tenía trece años, cuando mamá murió— bajé mi cabeza por el dolor que la muerte de mi madre me provoca aún.
—Dejame verla.
Tomo a la niña en sus brazos con una amplía sonrisa.
—Su cabello es blanco, no tiene el mismo color que nosotros, todos los descendientes de Baskerville nacen con el mismo color de cabello y ojos y así a sido por generaciones— mi padre frunció el ceño y dijo —A no ser que el padre de esta niña provenga de un legado más poderoso que el nuestro, pero los únicos más poderosos que conosco son del imperio el emperador y el duque, pero ni uno de esos legados tiene el cabello blanco y el color de estos ojos es ireal.
—Hija decidiste el amor de madre y para que puedas ser feliz al lado de tú hija, estás destituida de la sucesión al trono de hoy en adelante ya no eres la princesa heredera solo una princesa que tarde o temprano tendrá que contraer matrimonio para apoyar a la familia real.
—Pero mientras tanto no podrás salir de tú palacio ni tú hija. Tendrán que mantenerse aquí para evitar que le hagan daño, sabes que será el centro de atención por no poseer las características de la familia real, así que es mejor que nadie la vea y mientras tanto yo ya no podré ayudarte.
—Gracias padre y se que tú no quieres ésto pero lo haces por nosotras, te amo jamás lo olvides papi— abracé a mi padre lo más fuerte que pude y susurré.
—Mi madre estaría muy orgullosa de ti.
Las lágrimas de mi padre comenzaron a salir y me dijo.
—Te amo, cuídate mucho que ya no te podré ver y tu madre también estaría orgullosa de ti mi niña, te pareces tanto a ella hasta en su manera tan obstinada de ser.
Mi padre se dio la vuelta y salió de mi habitación sin mirar atrás.